- Ex embajador en Costa Rica teme que Ortega negocie “bajo la mesa” la soberanía del río San Juan
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El ex embajador de Nicaragua en Costa Rica y actual diputado de la oposición en el Parlamento Centroamericano (Parlacen), Mauricio Díaz Dávila, insinúo ayer que el Gobierno del presidente Daniel Ortega tendría intereses privados en el río San Juan, por lo que podría negociar la soberanía nacional en ese territorio.
“Lo que me preocupa hoy por hoy es qué es lo que va a pasar o qué hay debajo de la mesa, en las relaciones con Costa Rica, cuando hay funcionarios de alto nivel del Gobierno sandinista que están en los directorios de empresas que pretenden construir un canal en el río San Juan”, expresó Díaz, sin precisar nombres y tras indicar que “el Gobierno de Daniel Ortega está obligado a decir a los nicaragüenses qué hay debajo de la mesa, después que falle la CIJ (Corte Internacional de Justicia)”.
Costa Rica intervino ayer por última vez ante el tribunal de la CIJ, con sede en La Haya, sobre la demanda por derechos de navegación y conexos en el río San Juan, que interpuso en contra de Nicaragua en el 2005.
COSTA RICA DÉBIL, PERO NICARAGUA FLEXIBLE
Díaz compartió que los argumentos de Costa Rica han sido débiles porque no le asiste ninguno de los tratados vigentes, que dejan claro que Nicaragua tiene el dominio y sumo imperio sobre el río y que los derechos de navegación cedidos a Costa Rica son limitados y restrictivos.
Sin embargo, criticó que Nicaragua también ha dado muestras de debilidad porque “los mismos funcionarios (en La Haya) dijeron que iban en plan de negociar, pero Nicaragua no tiene nada que negociar”.
“Tenemos que esperar para saber qué decide la Corte, qué resulta del fallo, pero pareciera que hay quienes quieren que se diera la figura de una co-soberanía, porque Nicaragua llegó al tribunal con la bandera de que iba a negociar”, señaló Díaz.
El embajador de Nicaragua en Holanda y agente del país para este caso, Carlos Argüello, aseguró desde el viernes a LA PRENSA que Costa Rica intentaba, en el fondo, discutir ante la Corte la soberanía de Nicaragua sobre el río, pero que el país contaba con argumentos sólidos para no permitirlo.
Costa Rica se asiste de una interpretación del artículo seis del tratado de límites Jerez-Cañas de 1858, que establece la soberanía y sumo imperio de Nicaragua sobre el río San Juan, pero le permite derechos de “libre navegación con objetos de comercio”, que ahora pretende ampliar a navegación con pasajeros, turistas, personal de puestos fronterizos con policías armados, derechos de aprovisionamiento y pesca.
Díaz coincidió en que “Costa Rica está demandando cosas a las que no tiene derecho”, pero percibió que “hay una actitud de una enorme flexibilidad del lado del Estado de Nicaragua que podría interpretarse como una maniobra encaminada a buscar acuerdos posteriores con Costa Rica en materia de la soberanía con el río”.
“Sólo el hecho de haber ido a la Corte es una muestra ya de debilidad, porque Nicaragua, si nos atenemos a la letra del Jerez-Cañas y el laudo Cleveland, ya no tiene nada que discutir”, subrayó Díaz.
El ex embajador, que fungió cuatro años en Costa Rica, estima que “la defensa en La Haya pudo haber sido mucho más enfática, mucho más sólida”, y por lo mismo sugirió que “todos los nicaragüenses debemos estar muy atentos al fallo de la Corte y en segundo lugar a las acciones ulteriores de este Gobierno en manejo de soberanía sobre el río San Juan”.