Débora Grandison. (LA PRENSA/S. LEON)

Justicia en el campo no es gratuita

Así lo asegura la Procuradora de la Mujer en Bluefields CORRESPONSAL / BLUEFIELDS La Procuradora de la Mujer, de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), Débora Grandison, denunció en Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), que la justicia para las mujeres del campo y de la Costa Caribe, no es gratuita. […]

  • Así lo asegura la Procuradora de la Mujer en Bluefields

CORRESPONSAL / BLUEFIELDS

La Procuradora de la Mujer, de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), Débora Grandison, denunció en Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), que la justicia para las mujeres del campo y de la Costa Caribe, no es gratuita.

“Para las mujeres el acceso a la justicia en la Costa Caribe, al igual que en los lugares alejados, ha conllevado a generar gastos, o sea, la justicia para las mujeres en la Costa Caribe no es gratuita, las mujeres tienen que traer a sus testigos, cubriendo ellas los costos de transporte, hospedaje y alimentación para que un juicio llegue a fin”, dijo Grandison.

A pesar de que en cada uno de los municipios de Atlántico Sur hay jueces locales, solamente en Bluefields y Corn Island hay fiscales del Ministerio Público, por lo que cuando las autoridades policiales remiten las causas hasta Bluefields los afectados tienen que cubrir todos los gastos de los testigos porque el Poder Judicial no lo hace.

La Procuradora brindó esta declaración ayer antes de participar en un foro femenino que realiza la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe de Nicaragua (Uraccan), que analiza el nuevo Código Penal de Nicaragua y sus efectos para las mujeres.

AUMENTAN DELITOS

Grandison lamentó que al primer trimestre del 2009, el índice de delitos sexuales, en especial violación, se ha disparado en la región, comparándolo con las cifras de 2008.

La titular de la Secretaría de la Mujer del Consejo Regional Autónomo de Atlántico Sur, Leonor Guadamuz Galagarza, lamentó que “ya llevamos 35 violaciones contra niñas y adolescentes, estamos apenas en el tercer mes del año, es una gran preocupación porque todas las violaciones se han quedado en la impunidad, no tenemos acceso a la justicia”, dijo.

“Tenemos demasiada burocracia en el sistema judicial, se nos caen los casos, no hay suficientes pruebas por la situación geográfica de la región”, observó Guadamuz.

Según la Comisaría de la Mujer, el último caso de violación que se ha presentado en la RAAS fue de una niña de cuatro años que pidió “ride” a los conductores de un tractor en el municipio Kukra Hill.

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