- “Quien sabe qué quieren esconder ahí”, se preguntan vecinos
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Entre los habitantes de Residencial Las Colinas ha causado suspicacias que, después de casi 30 años en la zona, la representación diplomática de la Federación de Rusia haya levantado en la parte trasera de sus instalaciones un inmenso muro de concreto, cuya altura supera en varios metros el techo de las viviendas.
Hasta ahora, la obra es en los muros colindantes con las casas vecinas sin embargo LA PRENSA no pudo confirmar con ningún funcionario diplomático de esa sede si el muro se ampliará a la parte frontal.
A lo interno de la sede diplomática también son evidentes las medidas de seguridad: portones electrónicos, uno tras otro, cámaras de vídeo por todas partes, y para que los visitantes pidan información, en vez de la usual ventanilla existe un minúsculo hueco en la pared de concreto, de unos cinco centímetros de alto por diez de ancho.
Después de muchos intentos por conocer las razones por las que los diplomáticos rusos hicieron esa construcción, el tercer secretario de la Embajada, Ilya Timokhov, respondió a LA PRENSA que su representación diplomática “no está preparada para abordar temas de seguridad propia de la misión diplomática”.
Sin embargo, a los vecinos les preocupa un muro tan alto. “Por seguridad, todos hacemos muros, pero esto es una muralla; el día que haya un temblor o terremoto va a caer sobre mi casa y la va a destruir. Además, como el muro anterior era normal, las ventanas de los cuartos de mis hijos se hicieron a ese lado y ahora quedaron tapadas por la pared y no hay paso de aire”, reclamó una vecina que prefirió omitir su nombre.
¿QUÉ ESCONDEN?
Los vecinos temen que se haya decidido construir la muralla para evitar que vean algo, porque desde que los rusos llegaron al país en los años 80 y el Gobierno sandinista de aquella época les “regaló” varias viviendas del sector, esta misión diplomática nunca había necesitado protegerse como ahora.
“A nosotros nos parece extraño que cuando los sandinistas perdieron el poder, y podían sentirse inseguros, nunca se les ocurrió hacer una cosa así; y la vienen a hacer ahora que nuevamente deberían sentirse seguros, porque ellos volvieron al Gobierno. Quién sabe qué quieren esconder ahí”, aseguró otra vecina.
MÁS CERCA DE ORTEGA
En reiteradas ocasiones, el ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, Serguei Lavrov, declaró que su país tiene planes de establecer una “cooperación amplia” con América Latina.
Durante el año 2008 varios presidentes de la región, incluido Daniel Ortega, visitaron Rusia. El venezolano Hugo Chávez lo hizo en dos oportunidades, también la argentina Cristina Fernández; y a inicios de este año el Presidente cubano, Raúl Castro, se convirtió en el primer líder de la isla en visitar Rusia desde la desintegración de la Unión Soviética en 1990.
También fue a Moscú el Presidente boliviano Evo Morales, en busca de inversionistas para la industria energética y minera, y aprovechó para firmar un acuerdo de cooperación para situaciones de emergencia, en el terreno técnico-militar y en la lucha contra el narcotráfico.
El mandatario ruso Dimitri Medvédev, en una gira que muchos analistas políticos calificaron como “un mensaje de desafío a Washington y una respuesta a la influencia de Estados Unidos en países de Europa Oriental que fueron satélites soviéticos en la Guerra Fría y en países de la ex URSS, como Georgia”, visitó Perú, Brasil, Venezuela y Cuba.
Durante la visita de Ortega a Moscú se habló de posibles inversiones de Rusia en Nicaragua, y hace algunas semanas una delegación de inversionistas rusos visitó el país y dijeron que harían acuerdos para cultivar cacao e instalar una planta procesadora de ese producto.