La hermosa réplica de LA carabela La Niña atracó en las costas de El Viejo, en Chinandega. (LAPRENSA/S. Martinez)

Réplica de La Niña en Chinandega

CORRESPONSAL/CHINANDEGA Una réplica de la Carabela La Niña, como la que usó Cristóbal Colón, atracó la tarde del miércoles en el muelle norte de la Marina Puesta de Sol, en Aserradores, zona costera del municipio de El Viejo. La embarcación es de madera dura y fue construida durante dos años en Brasil, hace 17 años. […]

CORRESPONSAL/CHINANDEGA

Una réplica de la Carabela La Niña, como la que usó Cristóbal Colón, atracó la tarde del miércoles en el muelle norte de la Marina Puesta de Sol, en Aserradores, zona costera del municipio de El Viejo.

La embarcación es de madera dura y fue construida durante dos años en Brasil, hace 17 años. La vistosa nave trata de asimilar a la histórica de 21.40 metros de eslora que el colonizador genovés usó en cuatro viajes, con la que arribó a las costas de América.

Entre los instrumentos se encuentran las sogas, un baúl, un ancla de 180 años donada por pescadores del Caribe y un largo y gran timón de madera que para maniobrarlo los siete tripulantes deben turnarse en períodos de media hora por la incomodidad que causa.

Los tripulantes norteamericanos son: el capitán Morgan, Daryl Bosrtsfields, Doc Káiser, Beth Frederick, Cristóbal Catchpool y Víctor Bickel y Chelsea.

La agenda del recorrido de la nave se realiza cada inicio de año, por ahora el electricista, carpintero y traductor Cristóbal Catchpool, refirió que esta mañana la ruta es hacia Panamá, donde está prevista una exposición de cuatro días. Luego irán a Honduras y de ahí hacia el este de los Estados Unidos.

“El barco se mueve mucho pero es seguro, construir las réplicas La Pinta y La Santamaría requiere fondos del Gobierno”, explicó el norteamericano quien aclaró que su nombre Cristóbal es original y no a propósito del recorrido en la carabela.

MOSTRAR LA HISTORIA

El tallado de la madera del barco, en color negro, llama la atención, además de las velas que suben en alta mar, aunque tiene un poderoso motor diesel.

Al final el navegante expresó que la conquista es una historia triste y pesada pero cruzar ahora el mar Pacífico significa mostrar la historia tal y como ocurrió con los conquistadores españoles en 1492.

Roberto Membreño, propietario de la Marina Puesta de Sol, precisó que estaba encantado de tener como huéspedes a los tripulantes de la réplica de la carabela La Niña y no sólo yates, cruceros y veleros que en promedio se acercan 25 al mes.

Los fuertes vientos obligaron a la tripulación acercarse a las costas de Aserradores, después que en Papagayos ubicaron el puerto más cercano.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí