- Ciudad Juárez se tiñe de sangre con trifulca en penal
Una riña entre pandillas en un penal de Ciudad Juárez, saldada con 20 muertos y seis heridos, volvió a teñir de luto esta localidad del norte de México, donde la violencia no cesa pese a la llegada de miles de soldados y policías para luchar contra el crimen organizado.
La tensa calma que experimentó la ciudad en los últimos tres días, durante los cuales según las autoridades no se produjeron muertes por la acción del crimen organizado, se quebró ayer cuando los integrantes de tres pandillas se enfrentaron a muerte en uno de los patios de la cárcel.
La batalla campal, que comenzó a las 7:00 a.m. y fue reprimida tres horas después por las fuerzas de seguridad, se produjo en coincidencia con la llegada de 3,000 militares y 1,000 policías federales a la localidad, fronteriza con la estadounidense El Paso, para reforzar la seguridad en la zona.
Dieciocho reos fallecieron en el interior del penal estatal, localizado en el kilómetro 33 de la carretera que une a las urbes de Chihuahua y Ciudad Juárez, y dos más murieron en el Hospital General de la ciudad, al que fueron trasladados también los seis lesionados.
Uno de los heridos fue ingresado al quirófano en estado grave, mientras que los otros cinco se encontraban “estables y fuera de peligro”, según fuentes médicas.
LOS REOS MÁS PELIGROSOS
El penal, que alberga a los prisioneros más peligrosos de la región y es considerado el de máxima seguridad en el estado de Chihuahua, tiene una capacidad para 2,400 internos, dijeron a Efe fuentes del recinto, aunque en México es común la superpoblación de las cárceles.
Las autoridades detallaron que la masacre ocurrió cuando los miembros de varias pandillas se atacaron de improviso.
Según el director del penal, César Martínez, todo inició cuando los integrantes de la pandilla denominada Los Aztecas agredieron a sus rivales de las bandas de los Mexicles y de los Artistas Asesinos (AA), lo que desencadenó una brutal matanza, el primer incidente violento registrado en ese reclusorio desde que fue creado hace cuatro años.
Martínez basó sus conclusiones en el hecho de que todos los muertos pertenecían a las últimas dos bandas, y detalló que durante el ataque por lo menos se utilizó un arma hechiza (de fabricación casera), al parecer una escopeta.
Según el testimonio de un recluso a un canal de televisión local, algunos prisioneros perdieron la vida al ser lanzados por sus rivales desde el segundo piso del edificio, aprovechando que estaban heridos y no se podían defender.