Alejandro Serrano Caldera afirma que la falta de visión sobre los verdaderos fines de la política ha dañado a las instituciones estatales de Nicaragua. (LA PRENSA/Esquivel)

Debaten sobre política y ética en Nicaragua

Serrano dice que en este país lo que existe es una lucha de poder, no la práctica de una política ética ¿Hasta qué punto la clase política nicaragüense es realmente ética? ¿Existe en la historia de Nicaragua un personaje icono de la política y la moral? Éstas fueron algunas de las interrogantes que se desprendieron […]

  • Serrano dice que en este país lo que existe es una lucha de poder, no la práctica de una política ética

¿Hasta qué punto la clase política nicaragüense es realmente ética? ¿Existe en la historia de Nicaragua un personaje icono de la política y la moral? Éstas fueron algunas de las interrogantes que se desprendieron durante el foro debate denominado Ética y Política, organizado por el Instituto de Ética, Valores y Desarrollo de la Universidad Americana (UAM).

Para el analista político y director del Instituto de Ética, Valores y Desarrollo, Alejandro Serrano Caldera, en Nicaragua todavía hace falta mucho camino que recorrer para lograr que la clase política nicaragüense se acerque a la verdadera práctica de la política y la ética.

“La política es una labor noble, que puede no serlo con la práctica que algunos políticos hacen de ella, pero no la política. La política es la forma de integración del ser humano en la comunidad, en la búsqueda de objetivos comunes y finalidades que son comunes”, enfatizó.

Basado en las definiciones del sabio griego Aristóteles, Serrano insistió en que la política no es más que un “arte del bien común” a favor de la sociedad, pero en Nicaragua se hace evidente que el fin común de la clase política es la lucha por alcanzar la mayor cuota de poder.

NO ES POLÍTICA, ES LUCHA DE PODER

En Nicaragua “se percibe la política como un ejercicio solamente de conquistar poder, como una cuestión de oportunidad y no como una forma de buscar cómo servir para el bien común”, añadió.

Señaló que la pérdida de una visión clara sobre los verdaderos fines de la política ha ocasionado en Nicaragua serios daños en el funcionamiento de las instituciones estatales.

Esos efectos se reflejan, según Serrano, desde el momento en que las instituciones del Estado se someten al servicio de un determinado poder. “La institución es el cauce a través del cual el poder se ejercita”.

El analista reiteró sobre la necesidad de mejorar la práctica de la política en Nicaragua, para favorecer al desarrollo sostenible del país.

“Se está haciendo política, pero tal vez no en el sentido que debería hacerse. Es fundamental recuperar la legitimidad de hacer política, es fundamental estar claro de que no hay democracia sin Estado de Derecho”, recalcó.

El diputado del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Enrique Sáenz, quien también participó en el debate, señaló que una muestra de la falta de ética en la clase política nicaragüense es precisamente el fraude electoral ocurrido en noviembre pasado.

“A la conclusión que aparentemente estamos llegando es que hay una descomposición de la política”, cuya reflexión Sáenz la basó en el fraude electoral.

En el debate, que se realizó el pasado jueves en las instalaciones de la UAM, también participaron los analistas Carlos Tünnermann, Julio Icaza Gallard y Juan Bosco Cuadra.

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