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Ver GalerÍa de Fotos > Notas Relacionadas > En Chinandega reinó la violencia. Morterazos, pedradas y garrotazos fueron el condimento que agregaron las turbas azuzadas constantemente desde sus tribunas por el Presidente de la República, el sandinista Daniel Ortega Saavedra.
La mañana de ayer, los seguidores de Ortega lanzaron un mortero a la cabeza del doctor Luis Callejas, diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), cuando éste iba en la marcha contra el fraude electoral del 9 de noviembre pasado.
Una vez que Callejas recibió el morterazo, cayó bañado en sangre sobre la calle. En esos momentos de tensión, los acompañantes más cercanos a él lo auxiliaron y lo trasladaron al Hospital España, de Chinandega.
No fue el único. También resultaron heridos 13 policías, junto a varios civiles que marchaban cívicamente tras la convocatoria de la Unión Ciudadana por la Democracia (UCD).
Callejas, antes de ser trasladado al Hospital España, de Chinandega, donde le hicieron 10 puntadas en la parte trasera de la cabeza, dijo: “Ellos (los sandinistas) querían sangre, y tuvieron sangre”.
Sin embargo, los médicos de Chinandega no quisieron correr riesgos y trasladaron a Callejas al Hospital Metropolitano Vivian Pellas, de Managua, donde aún permanece internado.
Según su esposa Ana Lovo, Callejas continúa en observación y su diagnóstico es reservado. “Fue un golpe fuerte en una zona muy peligrosa, por eso los médicos no quieren precipitarse a dar un informe. Así que esperaremos 24 ó 48 horas”, aseguró Lovo.
De acuerdo a declaraciones del diputado de la BDN, Eduardo Montealegre, mientras Callejas estaba en el piso producto del impacto del morterazo, simpatizantes sandinistas se acercaron para continuar agrediéndolo. “Ya en el piso lo agarraron a pedradas”, dijo Montealegre.
Según Lovo, por fortuna hubo personas que lograron detener a los orteguistas que corrían palos en mano.
LA POLICÍA NO HIZO NADA
La esposa de Callejas aseguró que durante los actos vandálicos, la Policía brilló por su ausencia. “Al inicio de la marcha yo me sentí segura porque había más de cien antimotines. Pero en el momento que nos acorralaron, en la esquina de la Alcaldía, los antimotines se hicieron a un lado y empezaron las pedradas y morterazos”, aseveró.
Asimismo, dijo que dentro del grupo de atacantes había personal de la Alcaldía de Chinandega.
A pesar de lo ocurrido, Lovo manifestó que la lucha continuará. “Que la gente sepa que no tenemos miedo. Eso es lo que quería el Frente Sandinista, amedrentarnos, pero seguiremos luchando porque queremos que nuestros hijos crezcan en libertad y democracia”. Montealegre secundó lo dicho por Lovo: “No nos van a detener”. La Policía, a través del comisionado Lee Edwin López, dijo que hasta el momento hay cinco detenidos.
IMPIDIERON EL PASO
Los orteguistas impidieron el paso de las unidades de transporte procedentes de Corinto, en el desvió de Pasocaballos, sin embargo, un centenar de personas abordó microbuses y vehículos particulares para presentarse con múltiples dificultades a la marcha de Chinandega.
Una treintena de viejanos se presentaron tras bordear a los encapuchados y de inmediato extendieron una manta ante furibundos orteguistas que gritaban al unísono de que no pasarían.
En la Rotonda Al Trabajador se presentó una buena parte de orteguistas con capuchas, entre ellos diputados chinandeganos de la bancada sandinista, trabajadores municipales, delegados de instituciones y concejales.
El resto de simpatizantes pro gobierno cumplió la orden de ubicarse en la esquina norte y posterior de la Alcaldía y plaza sur de la gasolinera Esso, para cerrar el paso de la marcha.
OTROS GOLPEADOS
En un vehículo color café viajaba la señora Silvia Padilla (hermana de la vicealcaldesa sandinista Miriam Padilla), cuando un morterazo atravesó de ventana a ventana su automóvil.
Al mismo tiempo, otro sujeto incrustó su mortal artefacto en el vidrio delantero del automotor. La señora fue trasladada a la clínica La Consulta, con golpes en su cabeza y supuestamente un tubazo en el costado izquierdo de su cuerpo.
De igual forma, un grupo de atacantes rodeó al coordinador del Movimiento por Nicaragua (MpN) Luis Rafael Gasteazoro y a su hijo Luis Ángel, quienes se defendieron al menos de siete fanáticos que les lanzaban piedras y puñetazos.
El concejal liberal César Zamora señaló que la orden gubernamental fue cumplida para no dejar marchar al pueblo demócrata, con la participación obligada de trabajadores municipales enviados a matarse con el mismo pueblo.
“Le pido al pueblo que sigamos luchando para defender la democracia. Éste es el tipo de Gobierno que quiere que el pueblo se mate como en los ochenta. Un concejal sandinista ordenó que un pandillero me atacara”, lamentó Zamora, que presentaba una herida en su brazo derecho.