El barril de crudo de Texas se encareció ayer en 6.4 por ciento y cerró a 42.50 dólares, después de constatar el mercado que las reservas de crudo subieron en Estados Unidos menos de lo esperado y que crece la demanda de gasolina.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en abril añadieron 2.54 dólares al precio del martes y cerraron en positivo por segunda sesión consecutiva.
Los contratos de petróleo WTI con vencimiento más próximo se sitúan ya en el nivel más alto desde el 26 de enero.
Los contratos de gasolina para entrega en marzo añadieron 8 centavos y finalizaron a 1.16 dólares el galón.
El gasóleo de calefacción para entrega en ese mismo mes finalizó a 1.23 dólares por galón, 3 centavos más caro que el martes, y el gas natural para marzo terminó a un precio de 4.05 dólares por mil pies cúbicos, 18 centavos menos que el día anterior.
El informe semanal del Departamento de Energía (DOE) relativo a reservas almacenadas en Estados Unidos la pasada semana, refleja un incremento menor al esperado en el caso del crudo y un descenso mayor a lo que se preveía en las de gasolina, lo que coincide con un incremento de la demanda de ese combustible.
Las existencias de gasolina descendieron en 3.4 millones de barriles respecto de la semana anterior, frente a una merma de en torno a 300 mil barriles que esperaban los expertos, y el total quedó en 215.3 millones de barriles, un 7.6 por ciento por debajo del volumen acumulado hace un año.
La demanda específica de ese combustible fue de una media de 9 millones de barriles diarios en las últimas cuatro semanas, un 1.7 por ciento más que hace un año.