CORRESPONSAL/ CARAZO
La desesperación en que se encuentran pobladores del municipio de Dolores, Carazo, por conseguir un poco de agua, los ha llevado a pagar de 50 a 100 córdobas por un viaje de agua, caminar más de dos kilómetros y hasta agredirse verbal y físicamente, todo por conseguir aunque sea un poco del vital líquido.
Desde el pasado lunes, los más de siete mil habitantes de Dolores se encuentran sin el servicio de agua potable, luego de que las autoridades reportaran desperfecto mecánico en el pozo que abastece a ese municipio y una parte de Jinotepe.
El malestar generalizado de la población llevó la mañana de ayer a la Alcaldía de Dolores, junto a la Empresa de Acueductos y Alcantarillado (Enacal) y al Benemérito Cuerpo de Bomberos, a tomar acciones de inmediato.
Cuatro pipas de agua empezaron a abastecer de agua a la gente. Los pobladores esperan que el problema sea resuelto a la mayor brevedad posible o de lo contrario amenazan con tomarse las instalaciones del pozo de agua y las delegaciones de Enacal departamental.