- Es un “capítulo cerrado”, dicen
Costa Rica seguirá por fuera del Parlamento Centroamericano (Parlacen) y buscará otras instancias para resolver conflictos regionales dentro del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE), dijo ayer el canciller costarricense Bruno Stagno.
“Desde la Convención de Viena, en 2006, Costa Rica planteó la reserva de ser parte del Parlamento Centroamericano. Sobre todo aclarando el punto de que la integración al Parlacen y la Corte (Centroamericana) no podían ser obligatorias”, dijo Stagno al diario Prensa Libre.
Costa Rica se niega a integrar el Parlacen y la Corte, aunque participó en los años 80 en las negociaciones que condujeron a su creación, dentro de los acuerdos para poner fin a las guerras civiles y estimular la integración.
“Para Costa Rica, sería inaceptable verse obligada a ser parte del Parlacen, irrespetando el acuerdo pactado en Viena hace tres años, donde precisamente se marcó el punto de partida del interés en negociar el Acuerdo de Asociación, dejando claras las reglas básicas para ese momento cuando se dio el campanazo de salida”, agregó el canciller.
CAPITULO CERRADO
Stagno admitió que la UE prefiere que Costa Rica se sume al Parlacen, pero insistió en que San José tiene descartado dar tal paso. Tal decisión es un “capítulo cerrado”, dijo.
“Creo que tenemos una posición jurídicamente muy sólida, política, no hay duda de nuestra posición. Vamos a tener que acordar un mecanismo para resolver las diferencias en jurisdicción” dentro de las negociaciones del acuerdo con la UE, insistió.
El ingreso al Parlacen fue descartado por el Congreso y la Corte Suprema de Costa Rica, por considerar que eso implicaría entregar parte de la soberanía. Además, los líderes políticos costarricenses consideran que ese Parlamento no presta utilidad, pese a los altos salarios de sus miembros.