En el beisbol amateur mundial
LA HABANA/AP
Tras abdicar el título olímpico y la corona mundial, Cuba ya no puede presumir que es el rey indiscutido del beisbol amateur.
Así que el II Clásico Mundial se presenta como desafío y oportunidad de reverdecer laureles.
Cuba “no puede ir por otro resultado que no sea discutir el primer lugar”, afirmó el manager Higinio Vélez, quien guió a la novena cubana hasta la final del primer Clásico, en la que perdió 10-6 contra Japón.
A los cubanos les ha tocado la primera ronda del Grupo B que incluye a Australia, México y Sudáfrica, en Ciudad México.
Muchos en la isla están alarmados con el nivel del equipo, tras la derrota 3-2 frente a Corea del Sur en la final de los Juegos Olímpicos en agosto pasado.
Ese revés se sumó a las derrotas en las finales del Preolímpico de las Américas (2006) y en el mundial aficionado (2007).
El experimentado Pedro Luis Lazo es el as de la rotación dentro de un staff que despierta más interrogantes que certezas.
Lazo, por muchos años compañero de José Ariel Contreras, hoy de Chicago, tiene la experiencia del primer Clásico y cuatro Olimpiadas (dos medallas de oro y dos de plata).
Yunieski Maya, líder de la serie local con de 9-2 en 13 juegos lanzados, es la otra carta brava del pitcheo. También sobresale el zurdo Aroldis Chapman, quien acumula 89 ponches en 74 entradas y tiene 6-1 en el torneo local.