- Familias que podrían ser afectadas con la cancelación del programa Cuenta Reto del Milenio (CRM) dicen que tendrían que emigrar hacia Honduras y Costa Rica para poder sobrevivir. Además lamentan la actitud del presidente Daniel Ortega contra los donantes y en particular con EE.UU.
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La llegada del verano era para la familia del campesino Mercedes Rivera Cepeda sinónimo de tristeza y separación familiar, pues cada año a inicio de la temporada seca “parte de la familia se tenía que ir a Honduras o Costa Rica a trabajar” para suplir el hueco financiero que dejaba la finalización de la venta de granos.
Rivera cuenta que debido a la ausencia de lluvia, durante la época de verano no podían cultivar maíz y ajonjolí en una pequeña parcela, la que está ubicada entre los municipios de Somotillo y Cinco Pinos, en Chinandega, donde es evidente el alto índice de pobreza que impera en las comunidades del Occidente del país.
Solamente durante el invierno esta familia se volvía a reunir, pues las lluvias favorecían los cultivos de hortalizas y granos, de cuya venta podían obtener ingresos para sustentar a las 14 personas que conforman este hogar.
Todo cambió hace un año, cuando a través de un organismo lograron ingresar a un programa de instalación de sistemas de riego que llevó a la zona el programa Cuenta del Milenio (CRM), donde también salieron beneficiados otros 50 productores, que vivían en las mismas condiciones de Rivera.
“Con esta mano amiga que tenemos con la Cuenta (Reto del Milenio) nosotros hemos formado una pequeña empresa, pues en el verano sembramos hortalizas que vendemos, por lo que ahora nuestra familia no tiene que irse a otro lugar”, relata este hombre de 56 años, visiblemente emocionado.
Ahora, Rivera tiene tres manzanas de terreno acondicionadas con un sistema de riesgo para cultivar tomate, chiltoma, ayote y sandía durante el verano, cuya tierra trabaja en compañía de uno de sus hijos mayores, quien también aplicó al programa de la CRM y obtuvo uno de estos sistemas de riego que están valorados en 2,500 dólares cada uno.
Lamentablemente, esa misma oportunidad de Rivera no podría repetirse en otros 30 productores de León y Chinandega, si el Departamento de Estado de Estados Unidos cancela este próximo 11 de marzo el programa CRM para Nicaragua, el cual será evaluado después de tres meses de estar congelado debido al fraude electoral perpetrado por el Gobierno en las elecciones de noviembre.
Además, Rivera, junto a otros 50 productores beneficiados, también sería afectado, pues aunque ellos mantendrán su sistema de riego, se les retiraría la asistencia técnica y suministro de insumos agrícolas que en cada ciclo de siembra reciben de la CRM.
PRODUCTORES PREOCUPADOS
Rivera dice que la posible cancelación de la CRM “es algo que a nosotros los productores de Occidente nos preocupa mucho, porque tenemos muchas dificultades con el crédito, con la obtención de los insumos agrícolas y con la asistencia técnica”.
Esas mismas preocupaciones comparten un grupo de productoras del municipio de Posoltega, Chinandega, que empezaron el año pasado a recibir apoyo de la CRM para el cultivo de plátanos.
María Elsa Salmerón, presidenta de la cooperativa Chiquimuslapa, aseguró que gracias a la instalación de un sistema de riego por goteo, ahora las 23 familias que componen esta asociación tendrán durante la época de verano una alternativa de subsistencia.
Esta mujer cuenta que en varias ocasiones buscaron apoyo del Gobierno, el cual les fue negado debido a que no cumplían las condiciones de financiamiento, por lo que durante el verano las mujeres tenían que rebuscarse la vida para atender las necesidades de sus familias, en su mayoría numerosas.
Sin embargo, hace un año aplicaron junto a la cooperativa El Trianón, al programa de la CRM, donde salieron favorecidas y reciben asistencia técnica.
“Nosotros nos sentimos bastante afligidos por la cancelación de la Cuenta Reto. Nosotros deseamos que ellos no se fueran porque nos ayudan mucho”, precisó Salmerón, quien a pesar de haberse identificado como sandinista, dice “que nuestra bandera es la necesidad”.
Ángela Rayo, presidente de la cooperativa El Trianón, reconoce el respaldo que han recibido de la CRM y lamenta el congelamiento de estos fondos.
En su mayoría, las mujeres que conforman esta cooperativa son madres solteras con más de cinco hijos.
Ahora estas productoras esperan con ansia recoger la primera cosecha de plátano que sembraron en 23 manzanas.
“Cuando llegaba el verano para mí era triste, porque no sabía qué iba a hacer para mantener a mi familia”, relata Maritza Alejandra Ruiz, madre de cinco hijos.
LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL ES “UNA MANO AMIGA”
Mientras el presidente Daniel Ortega considera “migajas” la cooperación internacional, para Mercedes Rivera esta ayuda ha significado “una mano amiga que necesitan los pobres como nosotros”.
“Nosotros le pedimos al presidente Ortega que no muerda la mano de quien le da el pan”, acotó Rivera, angustiado por la posible medida estadounidense.
A finales del año pasado, Ortega aseguró que no iría de rodillas a pedirle a la cooperación internacional que desembolse su financiamiento para Nicaragua, a cuyos cooperantes calificó de “moscas que se paran en la inmundicia”.
Dos meses después de su discurso contra los donantes, Ortega se encuentra agobiado por un serio desfinanciamiento de sus programas que supera los 600 millones de córdobas.
La CRM fue suspendida en diciembre pasado a causa del fraude ocurrido en noviembre durante las elecciones.
Y es que precisamente, entre las condiciones de la cooperación de EE.UU., a través de la CRM, están la transparencia y la democracia, factores que quedaron en duda tras el fraude electoral que montaron el Consejo Supremo Electoral (CSE) y el presidente Daniel Ortega.
De cancelarse este programa financiado por Estados Unidos, al menos unos 2,389 productores no podrían acceder a la asistencia técnica y mejoras agrícolas que brinda la CRM.
Además se les retiraría el apoyo a unos 3,131 productores que están siendo asistidos por este programa.
Esa asistencia ha significado un desembolso de 12.6 millones de dólares, de los 175 millones de dólares que componen la CRM, de los cuales 64 millones se encuentran en riesgo de perderse.