- Por amenazas del crimen organizado
CIUDAD JUÁREZ, MÉXICO/ AP
El jefe de la Policía de la mayor ciudad fronteriza con EE.UU., anunció ayer su dimisión al cargo, luego de que la mafia organizada advirtiera que si no renunciaba, asesinarían más agentes.
El secretario de Seguridad Pública de ciudad Juárez, Roberto Orduña, informó su salida del cargo apenas unas horas después de que un comando asesinó a un agente policial y a un guardia de una prisión.
Los cuerpos habían sido marcados con mensajes en los que se decía que habían cumplido la promesa de asesinar al menos a un policía cada 48 horas hasta que Orduña renunciara.
Orduña dijo a través de una carta que no estaba dispuesto a poner en riesgo la vida de nadie más. Ciudad Juárez, 1,530 kilómetros al noroeste de la ciudad de México, es una de las localidades más afectadas por la violencia atribuida al narcotráfico y el crimen organizado.
RENUNCIA IRREVOCABLE
“Antes de los acontecimientos de esta mañana tomé esta decisión”, dijo Orduña en una carta leída por autoridades municipales a la prensa.
“No habré de permitir que hombres que trabajan por defender a la ciudadanía continúen perdiendo su vida. Por eso presenté mi renuncia con carácter irrevocable”, añadió.
Tras anunciarse la dimisión, el alcalde José Reyes aseguró que la limpieza en las instituciones y el combate al crimen continuará. “No vamos a detener la limpia que se estaba haciendo al interior de la Policía, pero no quiero exponer la integridad física de los agentes policiacos”, dijo.
La autoridad municipal prevé nombrar en las siguientes horas a un jefe de la Policía interino, y posteriormente se nombraría el secretario de Seguridad Pública permanente.
Orduña es un mayor del Ejército retirado que asumió como jefe de la Policía en mayo, después que su antecesor, Guillermo Prieto, renunció y huyó a El Paso, Texas, tras el asesinato de el director de Operaciones, un subalterno.
Para garantizar la protección de Orduña, la municipalidad le construyó un cuarto en instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública.
Por largo tiempo la Policía de ciudad Juárez ha sido objeto de ataques por parte del crimen organizado, lo que ha provocado la renuncia de varios agentes.
El policía César Iván Portillo fue el quinto agente asesinado esta semana.
Las autoridades locales ya habían pedido a los policías estar en “alerta roja”, lo que significa que no pueden realizar patrullajes solos.