- Tras larga huelga general contra la carestía
BASSE-TERRE, Guadalupe
La isla de Guadalupe, en las Antillas Francesas, se halla “al borde de la insurrección”, dijo este martes un dirigente político, luego que manifestantes incendiaron vehículos y edificios, enfrentándose con la Policía y obligando al cierre del aeropuerto internacional.
“Se trata de una crisis política, de una crisis institucional, y estamos al borde de la insurrección”, dijo Victorin Lurel, presidente del Consejo Regional de Guadalupe a la emisora France-Info.
La isla, que hizo famosa el narrador cubano Alejo Carpentier en su novela El siglo de las luces, y que tuvo entre sus padres fundadores a Victor Hughes, un émulo de Robespierre que instaló una guillotina y decapitó en promedio más enemigos que los revolucionarios franceses, era hasta hace poco un paraíso turístico. Pero desde hace tres semanas hay un paro general que ha obligado a muchos gerentes de hoteles a cerrar sus establecimientos o a cancelar la admisión de huéspedes. Cruceros de placer han sido desviados hacia la cercana Antigua.
Los manifestantes exigen ayuda de París en medio de un alza vertiginosa del costo de la vida, y comenzaron sus paros en enero. Los residentes de esta isla y de la vecina Martinica están exigiendo una rebaja de los precios de los artículos de primera necesidad y salarios más altos.
El principal aeropuerto de Guadalupe fue cerrado el martes en la mañana pues los empleados no podían atravesar los caminos, repletos de barricadas y de basura, dijo Nicolas Desforges, el principal funcionario electo de la isla. Por la tarde, la terminal aérea volvió a operar.
NUEVAS BARRICADAS
Ayer, los habitantes de Guadalupe volvieron a levantar barricadas, por segundo día consecutivo, tras una noche de violencias en Pointe à Pitre, la capital de la isla. Algunas tiendas fueron saqueadas y se produjeron enfrentamientos entre jóvenes y policías.
Durante el martes, varias carreteras siguieron cortadas por las barricadas improvisadas por los habitantes de la isla, que respondieron así a un llamamiento en favor de un “refuerzo de la movilización” lanzado por el líder de los huelguistas del Colectivo Contra la Explotación (LKP), Elie Domota.
El prefecto (representante del gobierno francés) de Guadalupe, Nicolas Desforges, indicó haber llamado por teléfono a Domota para pedirle un “llamamiento a la calma” tras los incidentes de la noche.
Domota, por su parte, se declaró “siempre abierto al diálogo”, si bien consideró los incidentes “previsibles”.
Guadalupe está en huelga general contra la carestía de la vida desde el 20 de enero. El 5 de febrero se unió a la huelga la vecina isla francesa de Martinica, donde ayer los manifestantes obligaron a dos supermercados a cerrar Fort-de-France, la capital, y los taxis colectivos organizaron una protesta circulando a paso de caracol y formando así atascos en las carreteras.
Los huelguistas reclaman un aumento de 200 euros en los salarios más bajos, y un recorte de los precios de los productos básicos.
El movimiento comenzó también a extenderse al departamento francés de la Reunión, en el océano Índico, donde un colectivo convocó una huelga general para el 5 de marzo por las mismas reivindicaciones que en las de las dos islas antillanas.
Asimismo, en la Guayana Francesa, una marcha de protesta contra la “carestía y por una reducción del precio del combustible en las Antillas” está prevista para hoy en Cayena, convocada por asociaciones de pescadores, transportistas, pequeños y medianos empresarios y consumidores.