- Sector cárnico busca abrirse paso hacia nuevos mercados, pero aún no obtiene respuesta de Moscú
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La industria cárnica de Nicaragua intenta abrirse camino hacia nuevos mercados y fortalecer su presencia en otros donde recientemente entró, pero tendrá que seguir esperando obtener respuestas positivas.
Onel Pérez, presidente de la Cámara Nicaragüense de la Carne (Canicarne), confirmó a LA PRENSA que ha hecho ofertas para exportar a Rusia y fortalecer las que se empezaron a realizar a mediados del año pasado a Venezuela, pero aún esperan el “sí”.
Pérez confirmó que a Rusia “efectivamente ofrecimos unas 10,000 toneladas métricas (TM) de carne de lo que denominamos la res compensada, es decir, ofrecimos todos los cortes de carne que trae la res en las mismas proporciones que cada corte tiene en la misma. Adicionalmente ofrecimos 7,000 TM de lo que llamamos carne industrial 85 por ciento magra, es decir sólo lleva un 15 por ciento máximo de grasa”.
Comentó que aprovechando el reciente viaje que hizo el presidente Daniel Ortega a Rusia, y teniendo como intermediario al Ministro Agropecuario y Forestal (Magfor), Ariel Bucardo, el sector cárnico nacional hizo llegar su oferta a Moscú.
“Pero aún no hemos recibido ninguna respuesta. Rusia es un mercado potencial importante, es uno de los más grandes en Europa, pero no es inmediato para nosotros. La apertura de todo mercado toma su tiempo para poder resolver muchos aspectos, pasando por logística, pagos y otros”, sostiene Pérez.
Ejemplificó que “el mercado venezolano, con todo y la buena disposición política entre Nicaragua y Venezuela, se tardó 6 meses en abrirse paso”, ya que las exportaciones hacia el país suramericano empezaron a tomar fuerza hasta mediados del año 2008.
“ El mercado ruso, a pesar de la distancia, es factible. Este país durante el 2007 y buena parte del 2008 fue uno de los principales mercados de Brasil, Uruguay y Argentina (grandes exportadores de carne). Con la crisis financiera internacional, los créditos se escasearon y ha sido uno de los motivos por los que la importación rusa de carne de esos países haya bajado. No tengo duda que el apoyo político del Gobierno nicaragüense para abrir este mercado es de gran importancia”, declaró Pérez en tono optimista.
LA OFERTA A VENEZUELA
En el caso de Venezuela el sector cárnico nacional tiene un contrato para venderle hasta 6,000 TM.
“Bajo este contrato Venezuela nos compra el 63 por ciento de los cortes que trae la res en unas proporciones ya establecidas. De este contrato ya se han despachado, a groso modo, unas 3,000 TM (es decir la mitad)”, cuenta Pérez.
Pero detalla que han aumentado la oferta a Venezuela, al detalla que para el nuevo contrato se le ha ofrecido hasta 12,000 TMM para un año.
“Sin embargo, esta oferta está basada en que se nos acepte la res compensada, es decir que la mezcla de cortes de la res vaya en cada contenedor en las mismas proporciones que vienen en la res. Esto es definitivamente crucial, para lograr aumentar en forma significativa nuestras exportaciones a Venezuela”, explicó Pérez, también gerente general del Matadero Novaterra.
La nueva oferta hecha a Venezuela, sostuvo el empresario, tiene su explicación tanto práctica como económica.
“Para llenar un contenedor de carne bajo la fórmula actual de mezcla de cortes, para unos dos o tres de ellos, se requieren hasta 400 reses; en cambio para otros cortes se requieren sólo 80 reses. Entendiendo lo anterior, vemos que al matadero le quedan el 37 por ciento de los cortes de las 400 reses (se exporta el 63 por ciento) más los cortes de baja proporción de 320 reses, y ambos remanentes entonces se tienen que buscar cómo colocar en otros mercados”, explicó.
Por ello, Pérez sostuvo que si en lugar de eso se pudiera enviar la res compensada, sólo se necesitarían entonces 120 reses en promedio por contenedor de carne.
“No tendríamos que buscar cómo colocar en otros mercados los remanentes mencionados anteriormente, pues no habría. Lo anterior nos permitiría duplicar los volúmenes que enviamos a Venezuela en forma inmediata”, sostuvo.
Albanisa, que es la empresa con la que los industriales firmaron el primer contrato para exportar carne a Venezuela, informaron a Pérez en una reunión hace más de una semana que tras el reciente viaje del presidente Ortega a Venezuela, ese país “prácticamente había aceptado la res compensada y que además bajo esta fórmula se incrementaban los volúmenes de compra significativamente”.
“Si deseábamos bien podíamos ofrecerles 18,000 TM de carne. Claro, esto fue algo verbal y no lo han confirmado por escrito”, sostuvo Pérez.
Cuenta que, a su modo de ver, “si se agilizaran algunas decisiones de Albanisa en la ejecución del contrato y logramos los aumentos del volumen de exportaciones a Venezuela, propiciadas a través de la aceptación de la venta de la res compensada, se estaría dando un gran paso para contrarrestar la caída del valor de las exportaciones de carne de nuestro país que estamos viendo venir este año”.
Esto a causa de la reducción de los precios de la carne a nivel mundial y la menor colocación de la carne bovina producida en Nicaragua en otros mercados, por diversas razones, incluidas barreras no arancelarias, como es el caso de Honduras, que las ha estado aplicando desde finales de enero para proteger a sus productores e industriales, según han admitido los empresarios y el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).