- De pronto Román “Chocolatito” González apareció en medio de un feroz tiroteo por una supuesta rebeldía en sus entrenamientos, pero sobre todo, porque decidió comprar un carro Mercedes Benz, cuando a juicio de sus críticos tenía otras prioridades en estos momentos
ROMÁN “CHOCOLATITO” GONZÁLEZ,CAMPEÓN MUNDIAL DE BOXEO
Cuando en septiembre pasado Román “Chocolatito” González situó la realidad a la par de las expectativas, al capturar el título mundial mínimo de la Asociación Mundial de Boxeo, (AMB), nuestra admiración se desbocó hacia el brillante pugilista, al extremo que todos queríamos un pedazo de él.
Pero de forma repentina, ahora González apareció situado en la mira de muchos francotiradores que halaron el gatillo sin piedad, tras acusarlo y condenarlo por haber dejado de ser humilde, por resistirse a reconcentrarse en sus entrenamientos para la primera defensa del título, pero sobre todo, porque se compró un Mercedes Benz.
“No sé por qué aquí (en Nicaragua) a la gente le gusta decidirle la vida a los demás”, dice a modo de introducción el “Chocolatito”, mientras se apresta a entrenar en el gimnasio Roger Deshón, en San Judas. “Yo creo que si yo me gano mi dinero, pues yo tengo el derecho de decidir en qué lo gasto”, agrega el boxeador en su defensa.
González subirá al ring el próximo 28 de febrero en Oaxaca, México, donde se enfrentará al azteca Francisco Rosas, en la primera defensa del cetro que ganó el 15 de septiembre pasado en Yokohama, Japón, donde se impuso al local, Yutaka Niida, quien pretendía aquella noche defender su corona por octava ocasión.
Dueño de un boxeo vistoso, técnica altamente refinada y suficiente potencia como para borrarle el mundo a cualquiera, González es considerado el mejor talento surgido en Nicaragua desde los días de Rosendo Álvarez, a quien se estima llegará a superar, mientras avanza sobre la brecha que abrió Alexis Argüello.
Y precisamente Argüello se colocó al frente entre sus más severos críticos, que se multiplicaron en diversos escenarios, desde cabinas de radio, salas de redacción y estudios de televisión, hasta estrados solemnes, donde se realizaban ceremonias en su honor, en las cuales, tras entregarle galardones por su labor, también fue regañado.
LA PRENSA conversó con Román en el Róger Deshón, en Managua, y por más que se esfuerce, es perceptible la molestia que experimenta, aunque asegura que la gente de la calle no le ha dado la espalda, aún cuando el periodismo se ha arrogado el derecho de representar el supuesto sentimiento de los seguidores de este pugilista.
AQUÍ LA CONVERSACIÓN
¿Qué tanta atención le has prestado a esta etapa de críticas que has pasado en días recientes?
Sí, he estado al tanto de todo, y lo único que me queda es entrenar duro para probarle a la gente que me ha criticado que están equivocados al decir que no quiero entrenar, que me he puesto difícil, que he cambiado y que me las doy de “tuani”.
¿Hay algo en particular que te haya molestado entre las críticas?
Me duele cuando se dicen cosas que no son correctas, cuando se meten con mi novia o mi familia. Yo los he respetado siempre a ustedes (los periodistas) y me gustaría que pudiéramos tener una relación así, pero eso yo no lo puedo controlar.
Vamos por parte, se dijo que estabas rebelde respecto al entrenamiento…
No, eso no es cierto. Lo que pasa es que yo pedía ciertas condiciones que no estaban en la casa donde me reconcentro, pero ya hemos superado ese asunto y estoy reconcentrado. Yo no voy a fallar en esta pelea. Verán que estoy bien entrenado.
Ahora, ¿te sorprendió aparecer en medio de las críticas..?
Sí, porque creo que no he dado motivos para eso, pero uno es persona pública y tiene que estar preparado para lo que venga. A nadie le gusta que lo estén acabando por puro gusto y que además se metan con las decisiones que uno toma.
el polémico carro
¿Te referís a lo de la compra del carro Mercedes Benz?
Sí, entre otras cosas, porque aquí parece que hasta quieren escogerme con quién debo jalar (tener noviazgo). No sé por qué aquí nos gusta decidirle la vida a los demás. Eso no creo que sea correcto. Todos meceremos respeto, me parece.
Quienes te critican dicen que compraste un carro muy caro…
Yo creo que esa es una decisión que yo puedo tomar. Mi dinero yo me lo gano solo. Así que también, solo, yo puedo decidir en qué gastarlo. A las 4:00 de la mañana que me levanto nadie anda conmigo, por tanto no tenía que consultarle a nadie.
También se dijo que estabas retrasado en los pagos del vehículo y era una preocupación adicional a tu trabajo…
Me lo acaban de entregar y aún no me toca pagar, pero si estuviera atrasado, es a mí a quien corresponde ver cómo resuelvo. Mientras no afecte a nadie, no creo que sea un crimen comprar un carro, que ha sido un sueño que he tenido desde que era un niño, pero hay quienes se meten mucho donde no deben.
Y bien, ¿el carro es muy confortable?
Sí, es tremendo. La verdad, me quería comprar una Prado, pero no pude. Ahí me salió la oferta del carro y me fajé con él. La verdad es que ya no quería andar al ride, en taxi o en bus, pero parece que hay gente a la que le molesta que uno se supere.
¿Y tu novia qué dice de las críticas?
Mi novia siempre me ha apoyado y está clara de que necesito mantener mi cabeza concentrada en el boxeo. En eso me apoya. Pero me duele y me da pena cuando dicen que me afecta mi tiempo y que por estar con ella no entreno. Eso no es así.
LA GENTE LO RESPALDA
Ahora, el origen de las críticas viene de personas vinculadas a vos…
Sí, pero son situaciones que hemos ido superando. En toda relación a veces hay contradicciones y nosotros las hemos tenido, pero hemos puesto adelante mi preparación y la importancia de retener la corona que cualquier otra cosa.
En la calle, ¿qué te dice la gente?
Nada de eso. La gente me respalda, me apoya. Todas estas dificultades han sido más bien con periodistas o personas en particular que me han criticado, pero los aficionados al boxeo más bien me dan aliento. Me dicen que no sea como (Ricardo) Mayorga, que me porte bien y hasta se toman fotos conmigo.
¿Hay alguna situación que ha sido embarazosa para vos en estos días?
Sí, por ejemplo, cuando hacen un acto para premiarme y después me regañan ahí mismo. Eso es incómodo. Y la verdad, del último acto no me fui por respeto a ustedes, pero no me sentí nada a gusto. Todo mundo me regañó esa noche.
El otro día también se te dijo que estabas “mareado”…
Sí, ese fue el diputado Mario Valle. Y ahí mismo, mucha gente me dijo, “le hubieras dicho esto o aquello a ese diputado”, pero yo no dije nada, me quedé con mucho respeto y me fui hasta el final. Y no tengo nada contra nadie, pero la verdad, es que todo mundo me ha regañado.
NUNCA LES HE FALLADO
Y hablando más seriamente, por ejemplo, tu preparación ¿cómo va?
Estoy muy bien. Cada día salgo con 110 o menos libras. Hemos realizado más de 120 rounds de entrenamiento y me siento como cuando peleé con Niida. Además, nunca le he fallado a los aficionados y espero en Dios, que todo salga bien ahora.
Sería lamentable perder el título en una primera defensa, ¿no?
Claro. Espero en Dios que no me pase eso. Por eso, estoy trabajando duro y concentrado. Ya decidí que lo que ha pasado queda atrás y me voy a enfocar en el entrenamiento. Eso es lo único que me queda. Yo no puedo ir de radio en radio a aclarar lo que se dice de mí. Espero hablar con mi trabajo en el ring.
Cuando peleas hay gran expectación, ¿eso te motiva o presiona?
Me motiva a lucir mejor. Yo sé que tengo una responsabilidad con la gente y la he asumido. Ahora ante Rosas, yo sé que mucha gente va a estar pendiente y yo no quiero ir a hacer el cuadro, quiero ganar, quiero traerme esa corona y con la bendición de Dios, lo voy a hacer.
¿Qué sabés de tu rival, el mexicano Francisco Rosas?
Cuando uno llega a ser campeón, tiene que estar preparado para todo tipo de rival y para Rosas voy a estar listo. He visto algunos vídeos de él y tengo confianza en que podré resolverlo. Yo nunca subestimo a los rivales, pero no creo que sea tan buenos como Niida, pero hay que estar muy despiertos.
“Alexis habla mucho y no sabe ni lo que dice”
Alexis Argüello, quien entró profundo en el sentimiento popular, gracias a una brillante carrera en la que obtuvo tres títulos del mundo, ha sido uno de los más grandes impulsores de Román “Chocolatito” González.
Sin embargo, en los últimos días ha sido común ver o escuchar a Argüello en la acera contraria, criticando con severidad a González, a quien acusa de estar descarriado y haberse enfermado tras la obtención de su título mundial.
“Los títulos se defienden con una buena preparación en el gimnasio y no andando descarriado como anda él (Román), quien se ha rodeado de unas amistades que no lo están ayudando en nada”, dijo recientemente el tres veces campeón mundial.
“Alexis habla mucho y a veces no sabe ni lo que dice. Habla sin saber, sin darse cuenta. Por ejemplo, dijo que yo andaba en 119 libras y yo estaba en 111. Yo la verdad, he decidido no prestarle atención”, asegura el “Chocolatito” González.
Tal situación es extraña. Argüello ha sido una pieza valiosa en la carrera de Román y hasta se ha involucrado de forma directa en su preparación.
“Alexis es una buena persona, que merece respeto, pero no sé qué le pasa a veces, como que se dispara y dice cosas que no son correctas. Yo no quiero hablar sobre él, no le quiero decir la verdad, pero hay momentos en los cuales hasta se vuelve vulgar”, dijo el joven boxeador capitalino.
Por lo general, cuando Argüello ha criticado, el tiempo le ha dado la razón. Vamos a ver qué pasa ahora con lo que ha dicho de González.