Los Rangers de Texas, quienes en el 2001 redefinieron los contratos en el beisbol de las Grandes Ligas, al ofrecer 250 millones de dólares a Alex Rodríguez por 10 años, es ahora un equipo muy cauteloso a la hora de gastar su dinero.
Sin embargo, estaban dispuestos a ofrecer lo que fuera necesario en su afán de adquirir a Ben Sheets, el ex tirador de los Cerveceros que cobró notoriedad desde antes de su debut en las Ligas Mayores, por su histórica victoria ante Cuba en el duelo por la medalla de oro en Sydney 2000.
El plan de los Rangers era instalar a Sheets al frente de su rotación para este año, con Kevin Millwood y Vicente Padilla detrás, pero todo se vino abajo debido a que el tirador no pasó los exámenes físicos y en cambio, necesita una cirugía, tras detectarse que tiene roto un tendón en el codo.
Aún con los rumores de búsqueda de otros peloteros, los Rangers tenían un legítimo interés en Sheets, quien cuando está saludable es capaz de encabezar cualquier staff de Grandes Ligas. Y aunque es de Louisiana, vive en Dallas, Texas. Eso aumentó la empatía entre ambas partes.
Ahora Texas no tiene de otra que irse a la guerra con el mismo staff del 2008. El veterano Millwood adelante y Padilla detrás, con Matt Harrison como el favorito para tomar el tercer puesto de abridor, más Sott Feldman, Bradon McCarthy, Dustin Nippert y otra serie de jóvenes, batallando por los últimos dos espacios.
Lo que puede salvar a los Rangers del colapso es que estos chavalos que siguen a Millwood y Padilla, en realidad hayan madurado y muestren progresos importantes. De lo contrario, la próxima campaña será una fotocopia del 2008, con un equipo que fabrica diez carreras, pero permite once.
Aún con sus antecedentes de equipo orientado a la ofensiva, nadie previó que Texas bateara tanto el año pasado. Así que a lo mejor ahora se les ocurre brillar desde el montículo.