El comisionado mayor Héctor Zelaya entregó reconocimiento a quienes ayudaron a preservar la seguridad ciudadana. (LA PRENSA/A. LORIO)

Analizan incidencia de delitos

CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA La actitud pasiva de las víctimas, el principio de oportunidad que otorgan las leyes en Nicaragua, la total despreocupación de los padres de familia y el Código de la Niñez y la Adolescencia, son entre otros los factores que restan efectividad de la Policía en el acelerado incremento de los robos en todas […]

CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA

La actitud pasiva de las víctimas, el principio de oportunidad que otorgan las leyes en Nicaragua, la total despreocupación de los padres de familia y el Código de la Niñez y la Adolescencia, son entre otros los factores que restan efectividad de la Policía en el acelerado incremento de los robos en todas sus modalidades.

A esas conclusiones llegó este martes el comisionado mayor Héctor Rafael Zelaya, jefe de la Policía en Nueva Segovia, durante la presentación del informe de situación delictiva del 2008 en este territorio.

En Nueva Segovia, el robo en todas sus modalidades constituye el delito de mayor incidencia, seguido de violencia intrafamiliar y sexual, los expendios de licor, las drogas, el abigeato y los accidentes de tránsito.

El comisionado mayor Zelaya reveló que los delitos de mayor peligrosidad en Nueva Segovia totalizaron 168 casos el año pasado, que equivalen apenas al 7 por ciento del total general, pero entre ellos fueron denunciados 6 asesinatos, 7 homicidios, 49 violaciones, 50 robos con violencia y 56 robos con intimidación.

“Eso indica que el 93 por ciento de los delitos de Nueva Segovia no son peligrosos”, destacó el jefe policial, sin embargo señaló que partiendo de las 2 mil 243 denuncias, el promedio de delitos por mes oscila en los 188, es decir un delito cada cuatro horas.

En el trabajo policial del 2008, el jefe policial de Nueva Segovia destacó la desarticulación y captura de la banda “Los Cáceres”, que operaba en la comunidad de Muyuca, en El Jícaro y las bandas “Los López” y “Los Rugama” que operaban en la comunidad de Aranjuez, en San Fernando.

Estos grupos se dedicaban al robo con intimidación y robo con fuerza en el tramo de carretera Ocotal-Jalapa y Santa Clara-El Jícaro-Quilalí.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí