- Cartas al Director
Corrupción
“Si no peleas para acabar con la corrupción y la podredumbre, acabarás formando parte de ella”.
Montealegre y el PLI
Sin ánimo de hacer polémica y dentro del mismo ambiente de libertad de expresión democrática que ustedes gallardamente propugnan y defienden quiero referirme rápidamente al Editorial de lunes 2 de febrero de 2009, en el que veo una evidente contradicción porque por un lado dicen: “A simple vista se puede apreciar que la Alianza de Eduardo Montealegre y su Movimiento Político Democrático con el PLC de Arnoldo Alemán era necesaria primero porque si los liberales hubieran ido divididos a los comicios municipales de noviembre pasado como fueron a las elecciones nacionales del año 2006, lo más seguro es que el FSLN les hubiera ganado limpiamente …” “ Pero a renglón seguido añaden lo siguiente: “En realidad lo irracional y absolutamente injustificado para Montealegre y su Movimiento Liberal Democrático sería mantener la Alianza con el PLC de Alemán”.
Entonces en qué quedamos: ¿Aliados o no aliados? Como puede ver la contradicción es evidente. Ahora en cuanto a unirse Eduardo Montealegre con el PLI es, con todo respeto y admiración a las grandes figuras de ese partido como Rigoberto, Lacayo Farfán y Virgilio Godoy, todavía vivo, es un partido terminado. Y en cuanto al Conservador, enterrado desde la muerte de su último caudillo Emiliano Chamorro porque aunque Agüero tuvo arrastre popular se entregó como sabemos al somocismo.
Por otro lado si Alemán es lo mismo que Ortega, ¿por qué entonces lo echa preso? Uno echa presos a los adversarios, no a los aliados o amigos. Por eso es tan importante la libertad de Arnoldo Alemán. En cuanto al fraude de las elecciones sinceramente no sé qué se puede hacer. Ojalá los Estados Unidos y la Unión Europea no nos sigan castigando por culpa de un Gobierno irresponsable que ha perdido gratuitamente a dos de sus mejores fichas: Nicho Marenco que nunca ha sido enemigo de Daniel ni ha dejado, que yo sepa, de pertenecer al Frente.
El otro es Arturo Cruz que nos representaba brillantemente en EE.UU. Sin embargo creo que es una buena idea enviar a Washington a un hombre de la capacidad de Jaime Wheelock, a quien yo tuve la oportunidad de recibir en esa misma ciudad en el 82 a donde llegó a dar una conferencia a los representantes de LAHSA (Latin American Historical Association) y causó excelente impresión entre los que lo conocieron, intelectuales y políticos. Pudiera hacer un gran papel allá para mejorar nuestras relaciones con el gobierno de Obama, tan diferente del anterior.
Y por último la reforma electoral que no es según me han dicho de mero nombre sino muy en serio. Sería solamente tres miembros bien escogidos de la sociedad civil entre los que se barajan personas tan idóneas como el doctor Tünnermann, el doctor Alejandro Serrano Caldera y a mí se me ocurre un hombre como el doctor Sergio García Quintero, o quizás el doctor Cairo Manuel López.
Carlos Chamorro Coronel
Liderazgo
No conozco personalmente a Eduardo Montealegre. Lo único que sé de él es lo que dicen los medios de comunicación y alguno que otro comentario —a veces no muy positivo— de personas allegadas a mí. Sin embargo, es mi práctica no dejarme llevar por los comentarios de terceras personas. Procuro no hacerme ninguna ilusión, o caer en la descalificación, cuando escucho los comentarios exultantes o poco afortunados que se multiplican, especialmente cuando la persona intenta ocupar un cargo público. Probablemente, como cualquier mortal, Eduardo tiene defectos e imperfecciones que no son del agrado de todos los nicas; pero es seguro que también tiene muchas cualidades y de alto nivel. ¿Hay alguno (a) que se considere superior a Eduardo? ¿Hay alguno (a), por allí, que se considere capaz de liderar la oposición contra la dictadura? ¡Pues que se lance al ruedo! Yo personalmente no me muero por ninguno (a). En varias ocasiones he repetido que los nicas somos muy buenos a las “tapas” (es lo más fácil) pero muy perezosos a la hora de ser proactivos. Entonces, ¿quién da más?
Desde mi posición como ciudadana ordinaria apoyo y ánimo a Eduardo a seguir luchando por conformar la unidad democrática. Es pura “arrechura-envidia” la que manifiestan aquéllos que critican el cambio de rumbo que él está tomando, junto con los amantes de la democracia, contra el pacto deshonroso y atropellante de los derechos humanos ciudadanos. Que a estas alturas vengan a decir que Eduardo está desuniendo a los liberales… Van a decir de todo menos reconocer que los pactistas son cobardes y cínicos. Para mí se acabó la poca credibilidad que me merecía el PLC. Todos son unos comediantes y, además, sin talento. ¡Vamos a la desobediencia civil!
María del Socorro Jiménez
Los culpables
El antiguo Arzobispo de Managua, señor cardenal Miguel Obando y Bravo, le pide unión al pueblo de Nicaragua pero no le pide nada a Daniel y Arnoldo, como si sus feligreses fuésemos ingobernables, corruptos, violadores, criminales. No se refiere a las cúpulas y diputados traidores al pueblo nicaragüense.
Monseñor Obando debería pedirle sabiduría al Padre Eterno para que le despierte o le haga nacer conciencia para nuestro pueblo. Para que demuestre lo que quiere representar espiritualmente. Para que no se engañe él mismo, porque nos está afectando. Él está viendo el fraude y la violación a nuestros derechos constitucionales, y no habla, no hace nada ni reclama a la par de su pueblo.
Nuestro Señor Jesucristo, cuando lo fueron a apresar, cuando Judas lo traicionó y lo entregó, Él no se acobardó ni se negó. Él siempre siguió su nuestro evangelio. Pero el cardenal Obando y Bravo no representa nada de lo que Él nos dejó, más bien lo está negando y nos está dejando a la mayoría de los pobres en manos de unos bárbaros traidores y antihumanos. Y eso muy bien lo sabe, porque el grado espiritual que tiene no es para ser ignorante, ni ciego, ni para dejar de cuidar a sus ovejas, como guía espiritual de nosotros el pueblo de Nicaragua.
El Cardenal no debe pedirnos nada porque nosotros no somos los culpables. Él ya sabe quiénes son los culpables.
Que Dios lo bendiga, que el Padre le dé fuerzas y el Hijo le regrese sinceridad. Amén.
Francisco Morales López
Caricaturas
Mis felicitaciones a los caricaturistas Manuel Guillén y Bismarck, por las caricaturas publicadas el 2 de febrero que estaban extraordinarias, pero la del señor Bismarck está impresionante. Les ruego continúen llenando esos pocos espacios que quedan en Nicaragua. Ustedes son una escuela de moralidad y libertad.
Rafael Romero
Contra la deportación
Soy cubano y, al margen de cuestiones políticas, deseo ser solidario con Maricela Soza, la madre nicaragüense cuyos hijos hicieron infructuosamente una huelga de hambre para que no la deportaran. Tengo una hija en Cuba, mi patria, y siento como la mayoría de los cubanos el dolor de la fragmentación de una familia. No tengo hijos en este país y no soy tan joven. Los seres humanos no se distinguen por fronteras geográficas y defiendo los derechos civiles.
Estamos conscientes de que nadie tiene derecho a ingresar en otro estado violando sus leyes. Como cubano defiendo los derechos civiles y la unidad familiar de nuestro pueblo; por eso me es imposible mantenerme al margen de este caso. Les pido contacten al abogado de esta familia para que se comunique conmigo. Estoy dispuesto a transferir mis derechos de residencia por la Ley de Ajuste Cubano para esta madre nicaragüense y que me deporten a mí para Cuba, donde tengo mi familia.
Dirán que jurídicamente no es posible, pero en el derecho anglosajón siempre hay una primera vez. O al menos podría crearse un estado de opinión favorable para este caso. Mi correo es [email protected]
Adrián Leiva Pérez
Aclaraciones
Errores en nombres
En la edición del sábado 31 de enero, en el trabajo titulado “Exposición de poetas” que se publicó en la sección Departamentos, se informó erróneamente que el promotor de la actividad era Robert Pérez de la Rocha, siendo su verdadero nombre Robert Barberena de la Rocha. Pedimos disculpas por los inconvenientes causados.
Por otra parte, en la edición de ayer en la sección de Revista, se publicó una nota en la que se menciona a René Medina como director del Teatro Justo Rufino Garay. Aclaramos que la directora del teatro es la profesora Lucero Millán
Los redactores