- Johana Camacho, una doctora con creatividad al servicio de la sociedad
Johana Camacho está casada con el doctor Sergio Chamorro, quien durante muchos años fue el portero de la Selección Nacional de Futbol, por lo cual muchas veces le tocó hacer porras. Tienen 10 años de casados y dos hijos. Cuenta que su madre doña María Chévez es el pilar fundamental de su vida, ya que fue quien le enseñó a ser constante con cada uno de sus propósitos.
Es médico especialista en radiología, tomó un curso en ultrasonido músculo esquelético con énfasis en atletas de alto rendimiento. Afirma que junto a su esposo forman un excelente equipo de trabajo, ya que él es traumatólogo. Además de trabajar en el consultorio privado trabaja en el Hospital Roberto Calderón como docente.
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Alfredo, el hijo mayor de Johana Camacho de Chamorro, ha sido su inspiración en la redacción de cuentos infantiles. Camacho es médico especialista en radiología. El primer cuento que le inventó a Alfredo lo llamó El Pirata Cocoa, el cual trata sobre su hijo y su osito de peluche.
Escribir sus cuentos no se le había pasado por la cabeza, pero una noche que estaba de turno en el hospital su esposo la llamó para preguntarle dónde estaba el cuento del pirata, ella sonrió y le dijo que los inventaba. Después de esa experiencia nació la idea de escribirlos.
¿Para qué Quiere el Ratón tu Diente? es el cuento ganador del primer lugar que Camacho presentó a la Fundación Libros para Niños, el cual saldrá al mercado en abril de este año. Camacho también estudió pintura, así que ella misma ilustra sus cuentos. Después de ganar el concurso afirma que se llenó de confianza y decidió sacar otro cuento por su cuenta, llamado Mi Hermano, que trata de la llegada de su segundo hijo Andrés, hoy de 2 años.
Cuando comencé a escribir cuentos y a dibujarlos, nunca imaginé que salieran de mi casa o que podían servir para los hijos de alguien más. Al inicio tuve dudas de que mis inventos podían hacerle daño a mi hijo y consulté con una logopeda infantil, ella me dijo que eran cuentos graduados para niños, muy tiernos, donde se puede sentir el cariño, ya que se define una atmósfera infantil, en la que es bonito estar, señala Camacho muy satisfecha.
Asegura que uno de sus vicios es leer, ya que su padre tenía una biblioteca. Pero el gusanito por la escritura le nació hasta que empezó a contarle cuentos a su hijo mayor, quien ahora tiene 8 años. A pesar de que me encanta dibujar siempre supe que quería ser médico.
Una de las metas de Camacho es leer cuentos a los niños quemados que están en recuperación y a los niños nefróticos.
Además junto con la fundación que sacará su cuento espera llegar a diversos lugares del país a leer sus cuentos, ya que la fundación tiene un proyecto llamado Rincones de Cuentos. Me gusta contar cuentos y verle las caritas felices a los niños, señala.
Su consejo es perseverar, recuerda que la primera vez que enseñó uno de sus cuentos alguien le dijo que estaba haciendo el ridículo, pero ahora la realidad es otra.