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Cabalgan por los mismos caminos los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Nicaragua, Daniel Ortega. Siguen a paso acelerado reformas constitucionales para ser reelectos indefinidamente.
Chávez ya tiene fecha para conocer su suerte. El 15 de febrero Venezuela celebra un referendo para decidir si el Presidente puede ser reelecto.
Ortega, con dos años de su segundo Gobierno, está obligado a que en el parlamento se aprueben en primera legislatura, este año, las polémicas reformas constitucionales que le darían carta blanca a una nueva candidatura presidencial.
Quienes el 10 de enero de 2007 se autoproclamaron, en Nicaragua, representantes de “revoluciones gemelas”, estarán juntos hoy, en Venezuela, celebrando diez años de Chávez en el poder.
UNA DÉCADA DE CHÁVEZ
Exactamente hoy, hace una década, el ex teniente coronel Hugo Chávez, líder de un fracasado golpe de Estado en 1992, juró su cargo como Presidente de Venezuela, expresando: “Juro ante Dios, ante la Patria y ante el Pueblo que, sobre esta moribunda Constitución, impulsaré las reformas necesarias para elaborar una Carta Magna adecuada a los nuevos tiempos”.
Ha sido el firme cumplimiento a ese juramento lo que le ha permitido a Chávez mantenerse una década en el poder.
Actualmente Chávez impulsa una propuesta de enmiendas constitucionales sobre la reelección ilimitada del Presidente y dirigentes políticos.
La celebración del décimo aniversario en el poder del mandatario venezolano tiene especial significado en Nicaragua, ya que el Gobierno de izquierda del presidente Daniel Ortega tiene una relación muy estrecha con su homólogo de Venezuela.
TRAS LOS MISMOS PASOS
El diputado José Pallais, ex viceministro del Exterior y miembro de la Comisión de Asuntos del Exterior de la Asamblea Nacional, opinó que el presidente Ortega imita en diferentes aspectos a Chávez, ya que ambos mantienen una política de confrontación internacional, atacando con sus discursos a la Unión Europea y Estados Unidos.
Además, Pallais mencionó que al igual que Chávez, el Presidente nicaragüense utiliza un “populismo exacerbado” y políticas económicas que no se ajustan a la realidad del país, creando desconfianza entre los inversionistas y ahuyentando los capitales extranjeros.
ORTEGA CON UN PENDIENTE
“Otra similitud es el manejo de las relaciones con el Ejército y la Policía. Hay toda una intención de controlarlos, de revertir el proceso de independencia, de autonomía de las fuerzas militares y de convertirlas al servicio del poder político. También en lo político hay una exclusión de toda tendencia opositora de espacios a la prensa y otras corrientes de opinión, limita espacios de expresión de las organizaciones de la sociedad civil y de los partidos políticos”, precisó Pallais al comparar las acciones de los mandatarios de Nicaragua y Venezuela.
El oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que logró en enero el control de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, ha expresado su interés por reformar la Constitución.
Las reformas incluirían la reelección presidencial continua, lo cual beneficiaría a Ortega, quien estaría habilitado para postularse otra vez en las elecciones del 2011.
De acuerdo con Pallais, la reelección continua es un tema que Ortega tiene pendiente, pues Chávez ya obtuvo reformas que le permitieron reelegirse, aunque ahora busca ese beneficio indefinidamente.
Pero la reelección no es un interés exclusivo de Chávez u Ortega, pues Rafael Correa (Ecuador) y Evo Morales (Bolivia) quieren cabalgar los mismos senderos del poder.
MAL ALUMNO
“(Pero Ortega) tiene ese sentimiento de sentirse el mal alumno y está desesperado por hacerla también aquí”, comentó Pallais al referirse a que el mandatario nicaragüense todavía no logra reformar la Constitución.
Esta semana, la diputada por el FSLN, miembro de la Comisión del Exterior y segunda secretaría de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, Alba Palacios Benavides, se reunió con sus homólogas venezolanas Marelís Pérez y Laura Valls, del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), quienes explicaron la propuesta de enmienda constitucional sobre la reelección ilimitada del presidente Hugo Chávez.
“No es que el presidente Chávez se quiera perpetuar en el poder, ir a gobernar hasta con un bastón, no es que no haya alternabilidad, nosotros planteamos que nadie se puede perpetuar en sí mismo. Es el pueblo quien lo decide”, justificó Pérez.
Dos sondeos divulgados recientemente en Venezuela, indican que un poco más de la mitad de los venezolanos apoya la enmienda sobre la reelección ilimitada que impulsa el presidente Chávez, para poder optar nuevamente al cargo en 2012.
Pero los opositores del Gobierno venezolano subrayaron la necesidad de ir a votar masivamente en este referendo en el que la intención de voto está muy repartida, con una ligera ventaja para el “sí”, pero recordando además que los venezolanos ya dieron un “no” a Chávez, en el referendo de 2007.
LA DIFERENCIA EN NICARAGUA
Este año las probabilidades de que se reforme la Constitución son muy altas, pues el mandatario Ortega podría contar con la venia del ex presidente Arnoldo Alemán, librado recientemente de una condena a veinte años de prisión por fraude al Estado.
Pallais, que pertenece al Partido Liberal Constitucionalista (PLC) que dirige Alemán, opinó que Ortega se encuentra en una situación menos favorable para realizar una reforma, ya que a diferencia de Venezuela, Ecuador y Bolivia, en Nicaragua existe una supuesta resistencia a ese tema, por la experiencia histórica, principalmente de la dinastía de los Somoza.
“Los nicaragüenses todavía recuerdan que la reelección continua es la puerta a la confrontación de la guerra, de la cárcel, de la sangre, entonces él (Ortega) quiere emular a Chávez y a sus dos seguidores de América del Sur”, enfatizó Pallais.
Lo que no mencionó Pallais es que a través de un pacto con el PLC es que Ortega aspira a la reforma constitucional que le permitiría la reelección presidencial, para poder cabalgar, de una vez por todas, a la par de Chávez.