Los que prometen
1) Elmer Reyes
Está más adelantado que la mayoría de chavalos que han saltado al campo. Ya fue incluso torpedero titular del Matagalpa y se ha forjado en la estructura del Bóer-American College, pero da la impresión que aún está en proceso de madurez física. Todavía es endeble, pero sus habilidades están ahí y pronto lo veremos crecer. Se trata de un torpedero de manos seguras, agresivo y en pleno desarrollo con su bate. Tiene sólo 18 años y ya ha demostrado que no tiene miedo enfrentarse a lanzadores exigentes. Si su progreso sigue como va hasta ahora, ahí se tiene a un shortstop que atrapará pelotas y elogios por donde vaya. Es prospecto y está ansioso por crecer.
2) Jonathan Morales
Al igual que Reyes, parece listo para jugar todos los días en Primera División. “Es un jugador hecho”, dice Omar Cisneros, sobre el hermano menor de Renato Morales. Jonathan tiene 20 años y se consolidó como bateador en los torneos juveniles con el Bóer American College, donde se desempeñó como receptor. Sin embargo, en los entrenamientos Cisneros lo utilizó en el outfield, antes de descubrir que también juega la tercera base. Su arma principal es su bate. Debe llegar a ser un artillero de fuerza. Su estructura física es ideal para trabajar detrás del joven, pero pensando en su bate, a lo mejor es reubicado. Además de batear, tiene un brazo fuerte y sus manos son confiables sin importar la posición. No hay que perderlo de vista. Tiene un gran futuro, pero también un gran presente. Puede comenzar a tronar temprano en el beisbol superior.
3) Kevin Meza
No es un lanzador de poder, pero su habilidad para manejar los disparos y la serenidad, que exhibió en la recta final del torneo juvenil, lo hacen depositario de muchas expectativas para este torneo. Es uno de los lanzadores más espigados entre los chavalos que hacen su debut, pero el desarrollo de su velocidad no ha tenido el ritmo deseado, sin embargo, compensa con su talento y la sabiduría que ha cultivado a través del tiempo. Kevin tiene la compostura de un veterano y una vez que resuelva ciertas fallas en su mecánica podría hacer explosión. De acuerdo al informe de la Liga tiene sólo 16 años. Así que es un niño que lanza como hombre, sin temor.
4) Mesác Laguna
No es remoto pensar que Mesác Laguna podría hasta terminar firmado. Se trata de un joven con más de seis pies y 175 libras, que se va perfilando como un bateador de líneas y visibles progresos como jardinero. Fue una buena decisión trasladarlo de la tercera base a los jardines. Parece más relajado allá y ha mejorado su capacidad ofensiva. El manager Róger Peralta y los demás técnicos del Chinandega tienen muchas esperanzas en este jugador, que ha sido incluso observado por varias organizaciones de Grandes Ligas. Mesác tiene el material, sólo hace falta ver si es trabajador como para que termine de construirse como un jugador. Este chavalo de apenas 17 años es producto de los equipos que organiza doña Florentina Ordóñez, la mamá de Vicente Padilla. Él aspiraba a una oportunidad para enseñar sus habilidades. Ahora la tiene con el Chinandega.
5) Kevin Hodgson
Al igual que su padre Edgard, y su primo, Yáder, Kevin Hodgson sabe mover el bate. Es un jugador derecho, que se quedó bateando a la zurda y golpea la pelota con poder. El plan de Omar Cisneros con este chavalo de 18 años es colocarlo en el outfield, pero su defensa aún requiere ajustes. Sin embargo, debido a sus habilidades ofensivas, seguro estará en el line up todos los días. En los juegos de fogueo lució tremendo y se mostró como un bateador de líneas, con cierta paciencia en el home y un gran futuro por delante. A ratos parece que le falta entusiasmo para entrenar y jugar, pero se asegura que ha mejorado. Si está motivado, va a dejar huellas.