Freddy Chévez espera tronar desde el centro de la alineación del San Fernando en la liga. ( LA PRENSA/M. ESQUIVEL)

Chévez al bate

El zurdo con un gran reto sobre sus hombros [doap_box title=»Entre amigos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Cuando el San Fernando decidió dejar a Freddy Chévez en el club y prescindir de Norman Cardoze, ambos jugadores se saludaron y prometieron lo mejor de sí. “Yo siempre he respetado a Norman por la clase de jugador que ha sido […]

  • El zurdo con un gran reto sobre sus hombros
[doap_box title=»Entre amigos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Cuando el San Fernando decidió dejar a Freddy Chévez en el club y prescindir de Norman Cardoze, ambos jugadores se saludaron y prometieron lo mejor de sí.

“Yo siempre he respetado a Norman por la clase de jugador que ha sido y la verdad me hubiera gustado quedarme en el equipo sin que él tuviera que salir, pero cuando se nos dijo la decisión, nos dimos la mano y no hay pleito entre nosotros”, afirmó Chévez.

Entrar por Cardoze es un reto enorme para Chévez, tan grande como su altura de 6’7 pies.

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“Yo no soy Cardoze”, dice

Después de 14 años en Primera División, Freddy Chévez se ha hecho un nombre como un jugador que resuelve. Sin embargo, probablemente no era eso lo que tienen en mente en Masaya cuando optaron por él, dejando fuera del equipo a Norman Cardoze, sin duda el más emblemático jugador nacido en esa ciudad.

Cardoze fue apartado la semana pasada de la alineación regular y enviado al cajón de la tercera base, donde trabajará como coach. Desde entonces, la pregunta ha sido, ¿podrá Chévez sustituir a Cardoze en el line up? ¿Será capaz de dar un salto hacia el estrellato, tal como lo dio Norman, quien cargó con el equipo?

“Yo no soy Cardoze. Soy Chévez y no siento ninguna presión. Tampoco voy a tratar de hacer más de lo que puedo sólo para hacer olvidar a Cardoze. Lo único que puedo decir es que estoy preparado para rendir, tengo entusiasmo y me he puesto como meta hacer quedar bien a quienes me escogieron”, dice Freddy.

Ciertamente no es Cardoze. Cardoze es un bateador .319 en su carrera, iniciada en 1989. También ha conectado 182 jonrones y remolcado 732 carreras en 1,136 juegos. Chévez en cambio, acumula .284 en su trayectoria que despegó en 1994, con 60 jonrones y 386 empujadas en 729 partidos, Hay, entonces, diferencias.

“Aquí lo importante, no es lo que uno ha hecho, sino lo que es capaz de hacer de ahora en adelante. Y aunque no me correspondió a mí tomar la decisión, seguramente la gente encargada de hacerlo, hizo cálculos y consideran que puedo aportar al equipo, y ése es mi trabajo”, señala el jugador nacido en Chinandega.

Con una estructura física de 6'7 pies y 260 libras, Chévez es el jugador más espigado del país, sin embargo, su desempeño ha quedado siempre debajo de las expectativas. Su poder ha sido comparado con el de figuras de trascendencia internacional, como el cubano Orestes Kindelán, pero algo ha impedido que lo demuestre.

“Mi mayor problema ha sido mi falta de disciplina y de consistencia al batear, es decir, sé que un lanzamiento no es bueno, y sin embargo, le tiro, pero además, a veces estoy bateando de una forma y me está yendo bien, pero si fallo, me desajusto y me cuesta volver a encontrarme”, explica el bateador.

En la pasada temporada, Chévez bateó .292, con tres jonrones y 25 remolques. Ahora debe tronar más, con 14 equipos y el pitcheo debilitado en la mayoría de clubes.

El estadio de Masaya es propicio para la explosión de bateadores zurdos, pero Freddy tiene que mejorar esa frecuencia de un jonrón cada 40 turnos, que es justo lo que muestran sus cifras en este momento, antes del play ball.

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