- Durante el VIII Congreso que realizarán los próximos días 5 y 6 de febrero
Los desafíos del sector lácteo nicaragüense frente a la crisis mundial y la necesidad de mejorar el acceso a tecnología e infraestructura para los ganaderos, son algunos de los temas que se abordarán durante el VIII Congreso Nicaragüense del Sector Lácteo, a realizarse los días cinco y seis de febrero.
El presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), Wilmer Fernández, señaló que durante el encuentro también se analizará “qué podemos hacer desde la perspectiva del sector privado para potenciar nuestro crecimiento”.
En el encuentro, que se efectuará en el Auditorio Roberto González, de la Universidad Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), se espera la participación de al menos 250 productores y ganaderos del país, en su mayoría personas dedicadas a la lechería.
Al final del encuentro, el sector espera tener listo un amplio plan de estrategias dirigidas a fomentar la producción láctea, cuyo documento será entregado al Gobierno.
FUNCIONARIOS SORDOS
Pese al esfuerzo del sector lácteo para suministrar al Gobierno detalles de los problemas que afectan a esa actividad productiva, los funcionarios se han mostrado sordos a las necesidades del sector.
Fernández, por ejemplo, mencionó que sobre el plan diseñado y presentado el año pasado al Gobierno durante el VII Congreso del Sector Lácteo, todavía no han tenido ninguna respuesta.
“El año pasado nosotros le elevamos una propuesta al Gobierno como tal, pero hasta la fecha no ha habido ningún resultado”, acotó.
Entre las demandas del sector, figuran resolver los problemas aduaneros que tienen los productos lácteos nicaragüenses al momento de querer ingresar al mercado de El Salvador, así como incluir al sector en las negociaciones con la Unión Europea (UE).
También han demandado al Gobierno la reparación de más de 2,000 kilómetros de carreteras y caminos dañados, principalmente en las zonas lecheras del país.
En los últimos años, el sector lácteo ha mostrado un importante repunte en su crecimiento, especialmente en sus exportaciones, colocándose como el tercer producto de exportación de Nicaragua, que aportó en el 2008 cerca de 180 millones de dólares.