- ¿Será posible con bate de madera?
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El récord de 55 carreras empujadas con bate de madera, alcanzado por Pedro Selva hace 37 años, inevitablemente será aplastado esta temporada por la consistencia y capacidad destructiva de Justo Rivas, y en menor medida por las de Esteban Ramírez y Stanley Loáisiga.
Justo ha sido capaz de reunir dos campañas diferentes de 51 remolques en calendarios menores a 60 juegos durante esta década.
Así que ahora, con un torneo de 80 partidos, que incluye una extensa primera vuelta de 52 juegos, en la cual participarán 14 equipos, con staffs de pitcheo inexpertos y endebles por la apertura a conjuntos nuevos, y la participación de 150 menores de 21 años, no hay duda de que el artillero del Matagalpa va a provocar estragos.
La gran pregunta es que si Justo o alguien más se podrá arrimar a las 100 empujadas, una cifra que solamente tres bateadores han disfrutado en la historia de los torneos nacionales.
Ernesto López tiene la marca con 117 remolques con bate de aluminio en 1978, un año después de producir 111 carreras.
Hubo que esperar 15 años para ser testigos de otros bateadores con un insólito ritmo empujador. Ellos fueron Nemesio Porras y Juan Cabrera en 1993. El líder de la tribu produjo 111 y el cañón del Sur llegó justo a 100.
Desde entonces nadie más se ha unido a este exclusivo club. Juan Vicente López fue el último gran empujador, con 94 en la temporada de 1998-1999, que fue la última del aluminio.
Para que Justo se arrime a la marca, debe recuperar el ritmo del 2005, cuando produjo 51 carreras en 42 juegos, en su primer año en Matagalpa.
Rivas lleva cuatro temporadas con los norteños manteniendo una asombrosa capacidad de producción, con 178 carreras en 184 juegos.
Esa frecuencia es bárbara, pero no suficiente para llegar a 100 empujadas en 80 encuentros.
Además, ni siquiera con aluminio, nadie ha podido producir 100 carreras en 80 juegos.
De modo que Justo tiene ese gran reto para este año.