- La próxima ronda de negociaciones entre la Unión Europea y Centroamérica se realizará del 26 al 30 de enero en Bruselas, Bélgica, y pondrán todo sobre la mesa
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Ver Infografia > Después de cinco rondas, tres reuniones preparatorias, Centroamérica y la Unión Europea se preparan para iniciar la sexta ronda de negociaciones, clave para las aspiraciones comerciales de ambas regiones, puesto que una vez armonizados el 90 por ciento de productos accesibles a los dos mercados, queda mucho camino por recorrer con el restante 10 por ciento, donde están productos altamente sensibles como azúcar, carne, vehículos, bananos y cartones, entre otros.
Esta semana los países centroamericanos se encuentran reunidos en Guatemala para coordinar la posición regional con vistas a esta próxima reunión con la UE. Esta reunión estuvo precedida por otra en Bruselas, en diciembre del año pasado, con la delegación europea, en lo que parece ser una costumbre entre rondas. La próxima ronda será en Bruselas del 26 al 30 de enero.
La idea es avanzar lo más rápido posible en las negociaciones, programadas a concluir en el tercer trimestre del próximo año, según han señalado ambas partes.
La sexta ronda estará rodeada de cierta incertidumbre alrededor de los temas de cooperación y pilar político, el cual lleva como precedente una declaración firmada y aprobada por cuarenta parlamentarios europeos, cuestionando la situación postelectoral de Nicaragua, “pero que es una resolución y no se sabe cómo será manejada en las mesas de negociación”, afirma el economista independiente Alejandro Aráuz.
No obstante, hasta el momento la posición de la Unión Europea, en este sentido, es una incertidumbre, y sus funcionarios en Managua han mantenido hermetismo. En diciembre el jefe interino de la UE, Mark Litvine, aseguró que no cree que el tema sea abordado puesto que las negociaciones entre ambas partes están diseñadas para lograr un acuerdo a largo plazo.
Este aspecto también fue desestimado por el delegado del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) en estas negociaciones, Óscar Alemán, quien asegura que “las condiciones internas de cada país tienen que ser resueltas por sus propios canales, creo que a nivel de elementos políticos seguirán temas que son compartidos con todos los países como derechos humanos, respeto a las libertades, democracia».
Además el tema está relacionado con el de cooperación, en el que la Unión Europea también tiene congelados fondos de cooperación para Nicaragua, lo cual amenaza con dejar desfinanciado el presupuesto del 2009. Esto debido a los cuestionados comicios electorales del pasado 9 de noviembre en los que la oposición calificó de fraudulentos sus resultados.
Sin embargo, éste no es el final del camino, y según delegados en las negociaciones no será lo que detenga el avance de las mismas. Es por esta razón que los expertos sostienen que Centroamérica debe insistir en reenfocar el tema de cooperación donde no ha logrado concretizar proyectos de impacto en el desarrollo, sostiene Aráuz.
Ya la UE había expresado, durante un seminario para periodistas organizado en Bruselas, la falta de impulso de la región para proyectos regionales, de los cuales la región está rezagada con respecto al resto del mundo. La Compañía Española de Financiación para el Desarrollo S.A. (Cofides) de España, expuso a finales del año pasado las ventajas de este programa, sin embargo mostró la poca participación de la región en proyectos de este tipo en los 20 años de existencia de la Compañía.
OFERTAS SOBRE LA MESA
El tema más espinoso en el denominado pilar comercial es el de acceso a mercados. Ambas partes tienen fuertes intereses que proteger y el camino hacia lograr acuerdos es difícil.
Durante la pasada “mini” ronda de Bruselas, en diciembre, ambas partes presentaron sus productos sensibles, expresó la viceministra de Fomento, Industria y Comercio, Verónica Rojas, jefa del equipo negociador por Nicaragua para el tema comercial, el explicar los avances durante este encuentro y en el que Centroamérica emplazó a la UE a comenzar a discutir el tema.
Inicialmente la UE, afirma la funcionaria, insistió en discutir sobre la base de textos, y marcos teóricos, lo cual fue rechazado por el istmo quien demandó una discusión más a fondo de los temas comerciales. La UE accedió partir de la base de las asimetrías entre ambas partes, aunque con reservas en cuanto a productos de interés por parte de la UE. A la ronda se llega con un consenso de productos del 90 por ciento, una posición en la que Centroamérica fue firmante y que la UE terminó por aceptar, aunque insistió en elevar el porcentaje a por lo menos 94 por ciento.
“Se les dijo que no nos movemos nada más hasta que empecemos la discusión de productos importantes para nosotros”, señaló la funcionaria.
Durante el encuentro, también se logró la consolidación del Sistema Generalizado de Preferencias ampliado (SGP-Plus) por parte de Europa, sostiene Óscar Alemán, lo cual dará un respiro a las aspiraciones de la región que demandaba establecerlo como punto de partida.
En este caso agrega que “para nosotros, la nueva ronda de enero, a finales de enero, es bastante decisiva para productos sensibles en general de interés, para los centroamericanos, como es el caso de la carne, azúcar, banano, arroz, café, y lácteos».
En este sentido hará falta definir hasta dónde va a llegar la UE en otorgar el libre acceso de estos productos, advierte el economista Alejandro Aráuz,
Esto podría depender de los resultados de la reunión técnica de coordinación de Centroamérica que se realiza en Guatemala, en la que la región mejorará la propuesta de acceso a mercados. “Los productos que Centroamérica quiere colocar en el mercado europeo, no el universo de productos”, afirma Joe Henry Thompson, asesor y delegado del Cosep para estas negociaciones, quien agrega más productos de interés para la región como papel, plástico, perfumes y cartones, mientras la UE podría agregar automóviles, perfumes y productos químicos.
En el caso de la carne, la UE mantiene una serie de restricciones para este tipo de productos. Centroamérica pidió libre acceso de este producto, de forma que el punto de referencia que propone la región es el DR-Cafta, que inició con una cuota de 10 mil toneladas para Nicaragua, con un factor de crecimiento del cinco por ciento anual, destaca Alemán, quien insiste que en el tema de acceso a mercado debe partir de lo logrado por el tratado con Estados Unidos “que haya paridad con el Cafta”.
Otro tema que retomará Centroamérica es el del banano, que podría ser un punto de fuerte polémicas dada la protección que la UE hace de este producto, proveniente de sus ex colonias. La UE no produce ese cultivo. Centroamérica ha pedido infructuosamente desde hace varios años la reducción del arancel de 176 euros por tonelada métrica al banano centroamericano. En este sentido Melvin Redondo, jefe de la delegación negociadora comercial de Honduras, señaló que “queremos tener un arancel que permita acceder al mercado europeo en condiciones competitivas, que eviten que paguemos un sobreprecio”. Sobreprecio que implica fuertes sumas para las economías del istmo, quienes como el caso de Nicaragua han tenido que dejar de exportar el producto a la región del euro.
INDUSTRIA FISCAL PRESIONADA
A nivel de la región centroamericana también hay tensiones, ya que hay productos que si bien no son originarios, constituyen un fuerte componente para la industria fiscal regional, como el caso de los automóviles, rones, cigarrillos, que tienen que ser armonizados por los países de la región.
“En Centroamérica dentro de la Unión Aduanera no se ha alcanzado la armonización de estos productos porque es un problema eminentemente fiscal”, señala Thompson.
Explica que la libre introducción de mercancías, el pago de aranceles externos como el Derecho Arancelario a la Importación (DAI), y los impuestos internos de los países son temas que tiene que ver con la Unión Aduanera, y no son puntos de negociación con la Unión Europea. No obstante una condición central de la UE es que la región haya logrado la Unión Aduanera para cuando el tratado entre en vigencia, algo que ocurrirá entre el 2012 y el 2013, según diversas fuentes.
Dentro del intercambio de ofertas también destaca que a la UE le interesa, además de las ya mencionadas, el sector agroalimentario y las cerámicas, mientras que Centroamérica incluye jugos, néctar de frutas, hortalizas, todo lo cual se encuentra sobre la mesa.
Entre estos rubros está el azúcar, sobre lo cual, según los negociadores la UE ha accedido a discutir, lo mismo que el etanol, un derivado del azúcar de caña.
En cuanto al ron, las posiciones son encontradas, ya que Centroamérica pide libre acceso del producto a Europa, aún cuando España es también productora de ron. Mientras la contraparte también pide el libre acceso de productos como vodka y el vino “hay una canasta de bebidas alcohólicas en la cual ellos están interesados y habrá que analizar”, afirma Óscar Alemán, quien estima que serán temas que quedarán para las siguientes rondas de negociación.
Otro aspecto en el comercio que ha generado controversia es el de las normas de origen e indicaciones geográficas, lo cual limitaría la fabricación de productos considerados como originarios y registrados en Europa. Tal es el caso de muchos quesos, jamones, vinos, entre otros. En este aspecto Alemán afirma que la base de la negociación es el acordado con Estados Unidos con el DR-Cafta. “Creo que será difícil que Centroamérica se mueva de esa posición pues cualquier movimiento que se haga más allá de ello entraría en un conflicto con lo que se negoció con EE.UU.”.
Para la viceministra Verónica Rojas, éste es un tema altamente sensible para la región centroamericana por lo que “nosotros dijimos que nos íbamos a pronunciar hasta en la sexta ronda porque es un tema altamente sensible y no tenemos consenso”.
Por otro lado, en esta próxima ronda también estará sobre la mesa de negociaciones la creación del denominado fondo de compensación o fondo de crédito para el desarrollo, sobre el cual, inicialmente la Unión Europea aseguró que esto sólo era un planteamiento y que no había ninguna propuesta en firme por parte de la región centroamericana.
“El Fondo entra como tema de discusión en la sexta ronda, con una propuesta concreta por parte de Nicaragua. La Cancillería va a dar la información en la primera semana de enero y debe pasarla, no queremos dar las cifras pues es un cálculo para la región, (que debe ser) avalado por los otros países”.
Inicialmente Nicaragua planteó una cifra cercana a los 20 mil millones, lo cual fue calificado de exagerado por otros países de la región. Este fondo serviría como apoyo para concluir el proceso de integración y además estaría vinculado con proyectos de desarrollo de infraestructura.