- Entre 40 y 60 personas desaparecidas estarían sepultadas bajo toneladas de tierra en la zona del epicentro
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La Cruz Roja de Costa Rica se concentró desde ayer en la búsqueda de desaparecidos y cuerpos sepultados, así como en el rescate de personas que permanecen aisladas varios días después del terremoto de 6.2 grados en la escala de Richter que sacudió el centro del país.
Una portavoz de la Cruz Roja explicó a Acan-EFE que varios grupos de socorristas se encuentran en Vara Blanca, una de las zonas más afectadas por el sismo, buscando algunos cuerpos que, según testigos, se encuentran sepultados por derrumbes.
La cifra de damnificados instalados en 11 albergues temporales se redujo a 1,519, luego de haber sobrepasado los 2,200, debido a que cientos de turistas retornaron a sus países y muchos lugareños se fueron a casas de familiares. Según Acan-EFE, el último recuento oficial señalaba 20 víctimas mortales.
La Cruz Roja maneja la cifra de 43 desaparecidos en los pueblos rurales cercanos al epicentro, pero el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) sitúa la cifra en al menos 60, entre ellos cinco turistas británicos, cuyas identidades no han trascendido.
COMPLICADO RESCATE
En las labores de rescate colaboran cuatro helicópteros Blackhawk del Comando Sur de Estados Unidos y uno más facilitado por el Gobierno de Colombia. Los tripulantes del helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana intentaban retirar el cadáver de un hombre cuyo automóvil fue arrastrado por un alud que se llevó una gran extensión de la escarpada ruta.
Los aviadores colombianos intentaban sacar el cadáver deslizándose desde el helicóptero Blackhawk en vuelo mediante una cuerda hasta la ladera donde están los restos del auto.
Un lugareño que logró llegar caminando hasta los restos del auto, apenas visibles desde el aire, le quitó al conductor muerto un anillo de matrimonio, con el nombre de su esposa grabado, y lo entregó a las autoridades para facilitar su identificación.
CINCHONA ARRASADO
Una ardua tarea enfrentan las patrullas de rescate en Cinchona, descrito como un “pueblo fantasma” por los primeros socorristas, reporteros y soldados colombianos que llegaron el fin de semana. Quedó aislado, con todas las casas en el suelo, tras el fuerte sismo.
“Es un pueblo fantasma. No queda una casa en pie. Se sospecha que hay gente muerta (bajo los escombros)”, narró a la AFP el fotógrafo Luis Ruedas Fonseca, quien caminó junto a otros reporteros más de tres horas por una montaña escarpada, donde ya no existe la ruta que conectaba con la aldea.
En Cinchona han sido hallados hasta ahora tres cadáveres, dos de ellos en un restaurante muy frecuentado por lugareños y turistas, donde la única sobreviviente declaró que al momento del sismo se encontraban más de 10 personas, que quedaron sepultadas bajo los escombros.
MUERTOS EN ALUD
El terremoto del jueves cobró la vida además del hijo de la jefa administrativa del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori).
Roberto Chávez, de 27 años, murió junto a dos primos mientras viajaban en auto cerca de Cinchona. Era estudiante de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional e hijo único de Yadira Solís Mora, número dos del Ovsicori, que pertenece a la misma Universidad.
La historia en los campamentos se repite una y otra vez. Personas que estaban en sus casas o carreteras y de repente empezaron a sentir la tierra moviéndose bajo sus pies para luego darse cuenta de que trozos de pared o montañas y árboles se derrumbaban sobre ellas.
Muchas de ellas aseguran haber visto a otras personas morir.