- Ceremonia promete glamour y ostentación
La entrega anual de los Globos de Oro superará con certeza su índice de audiencia del año pasado, cuando la ceremonia fue cancelada por una huelga de guionistas.
“El año pasado no fueron tiempos felices”, dijo el productor ejecutivo del espectáculo, Barry Adelman, a principios de esta semana. “Pero estamos dejando eso atrás”.
Claro, hace un año la ceremonia conocida por su tono juguetón se vio atrapada en la huelga de guionistas, que prometieron formar piquetes si llegaba a transmitirse.
La extravagancia de Adelman se canceló apenas unos días antes de la gran noche y en su lugar NBC transmitió un programa de una hora en el que los presentadores de Access Hollywood leyeron la lista de ganadores.
¡Ni una estrella! ¡Cero ostentación! Nada para los asiduos seguidores de la gala de los Globos. Y sólo 5.8 millones vieron el simple sustituto, menos de un tercio que en el 2007.
EN VIVO, MAÑANA DOMINGO
Pero este domingo los Globos revivirán a las 8:00 p.m. (hora del este), cuando NBC transmita las festividades en vivo desde un salón abarrotado de celebridades en el hotel Beverly Hilton.
“Este año lo hacemos más grande y mejor que nunca”, aseguró Adelman, prometiendo una gran dosis de glamour “que le recordará a todos en la sala por qué se metieron en este negocio en primer lugar”.
Apuntó que Meryl Streep contribuirá con el suspenso de la noche. La actriz compite en dos categorías: actriz de musical o comedia por Mamma Mia! y actriz dramática por Proof.
Y para garantizar que este año la ceremonia no sea aburrida ni seca, habrá un bar abierto para los invitados como parte de la fórmula.
Entregados por la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, los Globos de Oro son raros por premiar los logros tanto en el cine como en la televisión. También difieren de las ceremonias de los premios Oscar y Emmy, que son más formales. En lugar de realizarse en un auditorio, la velada transcurre en una cena-fiesta donde los invitados pueden relajarse.
Los momentos inolvidables de los Globos incluyen cuando Jack Nicholson agitó su trasero hacia el público tras ganar por As Good as It Gets y cuando Alec Baldwin (30 Rock) se profesó agradecido de que el trofeo “no es tan pesado porque acaban de operarme de una hernia”.
La ceremonia de los Globos de Oro no es tanto un espectáculo de premiación para los televidentes como una lujosa fiesta de Hollywood que los espectadores pueden atestiguar.