Everth Cabrera aterriza de cabeza en la tercera base, en uno de los 73 robos que consiguió en el 2008 en Clase A. Este año espera aterrizar en las Grandes Ligas. (LA PRENSA/CORTESÍA)

Cabrera un paso adelante

Bien preparadoa Dominicana [doap_box title=»El camino a las Mayores» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Everth Cabrera trabajó en fortalecer su cuerpo, sin descuidar la velocidad de sus piernas, que son su principal arma. En República Dominicana estará del 11 al 31 de este mes completando su preparación física, mientras juega sus primeros partidos de preparación. Pasará en Nicaragua […]

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Everth Cabrera trabajó en fortalecer su cuerpo, sin descuidar la velocidad de sus piernas, que son su principal arma.

En República Dominicana estará del 11 al 31 de este mes completando su preparación física, mientras juega sus primeros partidos de preparación.

Pasará en Nicaragua las primeras dos semanas de febrero, sin descuidar su preparación.

El 16 de febrero viaja a Peoria y será de los primeros peloteros de cuadro en reportarse al spring training con los Padres, quienes evaluarán durante más de un mes si el nica puede jugar en las Grandes Ligas.

Además de probarse en el infield, Cabrera también podría jugar en los jardineros, porque es visualizado como un potencial jugador sustituto a la defensiva.

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En dos días se cumple un mes desde que la carrera de Everth Cabrera, tan rápida como sus veloces piernas, dio un giro, al recibir la oportunidad de pelear un puesto en las Grandes Ligas con los Padres de San Diego, que sustrajeron de los Rockies al pinolero por medio del draft de la Regla 5.

Cabrera está de frente a la oportunidad de su vida, al intentar saltar desde Clase A hasta las Ligas Mayores, y justamente el próximo domingo el nandaimeño viaja al campamento de los Padres en República Dominicana para comenzar la batalla por convertirse en big leaguer este año.

“Yo no sé a quién le voy a quitar su lugar, pero me tengo que ganar un puesto en las Grandes Ligas”, afirma Cabrerita, quien mide 5’8 de estatura, con un corazón de guerrero.

Cabrera no bromea en sus pretensiones y viajará a Dominicana ya en buenas condiciones.

“Estuve entrenando sobre el plan que me habían sugerido los Rockies de Colorado, antes que me tomaran los Padres, y consistía en fortalecer mi cuerpo en el gimnasio y correr bastante. Los Rockies me recomendaron ponerme fuerte tanto en mis piernas como en la parte alta de mi cuerpo. Ahora el siguiente paso es batear, coger rolins y jugar, y esto lo voy a hacer en Dominicana, así que si Dios quiere voy a llegar en excelentes condiciones a los Estados Unidos”.

Cabrera posee muchos atributos de un jugador de las Ligas Mayores. Tiene un sexto sentido para el juego, además es ágil y veloz; es un fiero defensor con un buen rango de cobertura y tiene un potente brazo. La principal duda está alrededor de su bateo.

“El pitcheo podría ser la mayor diferencia que voy a encontrar. Sin embargo, tengo manos rápidas y puedo ajustarme a cualquier velocidad de los pitcheos. Mi mayor dificultad está en los lanzamientos rompientes, pero no me voy a quedar de brazos cruzados, voy a trabajar en eso ahora mismo que llegue a Dominicana”, señaló.

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