- Una vez más, el beisbol ha sido insólito. De modo que repasemos los acontecimientos extraños del 2008
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PARECIERAN FALSAS, PERO SON CASOS VERDADEROS
Tomado de ESPN.com
LA HAZAÑA MÁS EXTRAÑA PERO VERDADERA DEL SALÓN DE LA FAMA
Siempre pensamos que nadie era tan amenazador para lograr que un cuadrangular llegara a ser un sencillo como ese aclamado velocista, Bengie Molina. Pero este año el receptor de los Gigantes hizo algo incluso más imposible:
Conectó un jonrón pero no anotó.
¿Cómo hizo para conseguirlo? Requirió de una rara combinación de músculos, trabajo de pies y tecnología moderna. Pero ocurrió. Te contaré cómo:
El 26 de septiembre, Molina bateó un elevado que pareció que había quedado en la parte alta del muro del jardín derecho en AT&T Park. De modo que Molina se detuvo en la primera base. Emmanuel Burriss salió como corredor emergente. Y todo parecía ir de manera común y corriente, hasta que Omar Vizquel le dijo al manager de los Gigantes, Bruce Bochy, que pensaba que había escuchado un ruido metálico, como si la bola hubiese quedado encima del techo de metal que está encima del muro.
Por lo tanto, Bochy le pidió al árbitro que usara la repetición. ¿Y adivina qué? Molina se quedó con un jonrón de dos carreras. Pero los árbitros no le permitieron a Molina regresar para terminar su carrera, porque decidieron que Burriss ya estaba en juego y no podía salir. De modo que Burriss terminó dando vueltas en las bases y Molina con una marca de box score de 3-0-1-2, en una noche en la que conectó un jonrón.
¿Quieres saber cuán imposible es eso? El maestro amigo, Andy Baggarly, del San José Mercury News, nos contó que cuando el apuntador de resultados oficial, Michael Duca, intentó ingresar la secuencia en la computadora, el programa no se lo permitió porque hasta las computadoras saben que un jugador no puede anotar un jonrón sin sumar una carrera. ¿No?
Así que miren los resultados en baseball-reference.com. Aún no cree que esto haya ocurrido. Pero así fue. En la vida real. Y todos nuestros fanáticos de Acontecimientos Extraños pero Verdaderos estarán eternamente agradecidos de que haya sido así.
CINCO VERDADES INCREÍBLES PERO CIERTAS DEL 2008
Ten cuidado con Mad Dog: El único Padre que se robó una base en todo el mes de julio es el famoso ladrón de bases Greg Maddux.
Departamento de tiempo igual: CC Sabathia empató en blanqueadas en ambas ligas en la misma temporada.
El crimen no paga: Willy Taveras se robó cinco bases en un juego el 14 de junio, pero no anotó una sola carrera.
Seis de uno, media docena de otro: Matt Holliday llegó a la base seis veces en un partido el 17 de abril, pero no anotó NI empujó una carrera.
Déjá Vu: Y los Padres se las arreglaron para ganar cuatro partidos en fila, en junio, por exactamente el mismo puntaje, a saber, 2-1. ¿Qué tan loco ha sido eso? (A) Sólo tuvieron una racha más en todo el año en la que ganaron cuatro partidos en fila por cualquier margen. Y (B) fueron el primer plantel en la historia del equipo, según Elias Sports Bureau, en ganar cuatro juegos consecutivos con la misma cantidad de carreras.
HECHOS REALES, PERO DE LOS MÁS INSÓLITOS DE OCTUBRE
Departamento de escapada a lo 1923: Esta es la razón por la que existen columnistas de este estilo: en el Juego 2 de la Serie Mundial, los Rays se convirtieron en el primer equipo desde los Gigantes de 1923 en sumar dos carreras por rodados de out en una entrada de la Serie Mundial. En el Juego 3, los Rays se convirtieron en el primer equipo en conseguir lo mismo en alrededor de 48 horas.
Departamento de Jekyll-Hyde: En las primeras 24 entradas en las que los Medias Rojas jugaron ante los Rays en Fenway durante la Serie de Campeonato de la Liga Americana, Boston bateó para .186, sumó cinco carreras y fue superado por 29-5. Obviamente, después de darse cuenta de que iban detrás, 7-0, en la séptima entrada del Juego 5, batearon para .563 en las siguientes tres entradas, sumaron ocho carreras y se convirtieron en el primer equipo en la historia de la franquicia en ganar un juego de eliminación, en el que antes habían ido detrás por siete carreras.
Departamento de las peores pesadillas de los cazatalentos: En su primera apertura en la postemporada, el pitcher de los Filis, Brett Myers, tuvo turnos consecutivos al bate ante CC Sabathia, en las que vio nueve y diez lanzamientos, respectivamente. En la siguiente apertura en la postemporada, Myers hizo un swing por cada lanzamiento que le hicieron (cuatro). Y sumó tres imparables, algo que fue lo mayor que consiguió en la temporada regular (en la que en 58 turnos al bate tuvo cuatro hits).
Departamento de errores: Rafael Furcal cometió más errores en una delirante entrada en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (tres) que los que Omar Vizquel cometió en toda la temporada (dos).
Departamento de los espejos: Finalmente, cuando los Filis ganaron la Serie Mundial, realmente lo hicieron con espejos. Si no, fíjate en el calendario y en los cerradores:
Ganaron en: 1980 y … 2008
La última aparición fue por los relevistas que lucían las camisetas No.:
45 (Tug McGraw) y … 54 (Brad Lidge).
MÁS LOCURAS EXTRAÑAS, PERO REALES
Departamento de esta vez no valió: ¿Quién fue el pitcher perdedor en el Juego de Estrellas? Obviamente, debió ser un pitcher que no perdió un partido ni arruinó un salvamento en toda la temporada: Brad Lidge.
Departamento de las estrellas: Mientras seguimos con el tema, el pobre Dan Uggla cometió más errores en jugadas consecutivas en el Juego de Estrellas (dos) que los que cometió en los dos meses y medio anteriores (uno). Y nuevamente, fue este tipo de noche. Uggla sumó tres errores, tres ponches y una doble matanza al cabo de cinco entradas del Juego de Estrellas, una combinación que no fue equiparada por ningún jugador en la historia en la temporada regular, postemporada o en el Juego de Estrellas.
Sólo en Texas: Los Vigilantes tenían un récord ganador en julio, aunque su promedio de efectividad en el mes fue un peculiar 6.63.
Sólo en texas, parte 2: El equipo que lideró en las Mayores en cuanto a carreras anotadas —así es, los Vigilantes— se las arregló para no sumar ninguna carrera en partidos consecutivos en agosto (y lo hizo mientras su cuerpo de lanzadores cedía 44 carreras en 32 entradas).
La experiencia está sobrevalorada: No puedes manejar un departamento de jóvenes con más entusiasmo que éste: en la séptima entrada del partido del 24 de septiembre ante Colorado, los Gigantes se convirtieron en el primer equipo desde los Dodgers de 1983 en contar con una alineación entera de nueve novatos.
El tiempo vuela cuando sumas strikes: La máquina de strikes de los Rockies, Aaron Cook, jugó un partido de nueve entradas con 79 lanzamientos el 5 de julio. Cinco días después, su compañero de equipo, Jorge De La Rosa, lanzó 90 veces y no salió de la cuarta entrada.
Alerta meteorológica: El servicio meteorológico nacional nunca advirtió a los Astros sobre esto: celebraron la llegada del huracán Ike en Houston con un cambio de dirección hacia Milwaukee, para enfrentar a los Cachorros —y después en 47 turnos no sumaron ningún hit en las primeras 16 entradas— en las que no cayó una gota cuando enfrentaron al bate ante Carlos Zambrano y Ted Lilly. De modo que en esta oportunidad hubo un ciento por ciento de probabilidades de lluvia y cero de conseguir un hit, si es que hemos hecho bien los cálculos.
Maravillas sin hits: Y otra vez, no hay otro equipo en el beisbol que haya sumado menos imparables que los Astros durante una victoria el 13 de agosto ante los Gigantes. Los Astros consiguieron seis carreras en seis entradas y de alguna manera consiguieron una carrera remolcada de seis jugadores diferentes sin siquiera sumar un solo hit en la entrada. ¿Cómo pasó eso? Dos pasaportes con bases repletas y dos elevados de sacrificio y abracadabra.
Departamento de los ocho locos: Pero por la cualidad creativa de los hits opcionales, fue difícil superar la octava entrada del partido del 5 de septiembre entre los Atléticos y los Orioles. ¿Cuán tonto fue? Tanto que los Atléticos sólo sumaron un imparable en la entrada —y anotaron ocho carreras—. Durante el partido, hubo seis pasaportes, cuatro pasaportes con bases llenas y el único grand slam en la carrera de Rakin en las mayores Rajai Davis (quien había entrado en juego en esa entrada, como corredor emergente). Antes de esa entrada, los Atléticos no habían sumado más de cinco carreras en un partido entero en 40 intentos consecutivos. Y no había ningún equipo que contara con ocho carreras o más en una entrada mientras sumó un hit (o cero) desde los Medias Blancas de 1959.
Presagio de primavera: Así de importante es el campo de entrenamiento de primavera: Pudge Rodríguez conectó seis jonrones en 39 turnos al bate en la primavera y ése fue uno más de los cinco que sumó en 302 turnos al bate durante la temporada, antes de que los Tigres lo enviaran a jugar con los Yankees.