Ernesto González Valdés

La solución al problema radica en prevenir y educar a la familia Violencia, sinónimo de género El tema de la violencia intrafamiliar o violencia doméstica constituye un flagelo de la familia nicaragüense, donde al adicionar el tema género nos estamos refiriendo al desamparo de la mujer, con la posición de subordinación que como género tenemos […]

La solución al problema radica en prevenir y educar a la familia

Violencia, sinónimo de género

El tema de la violencia intrafamiliar o violencia doméstica constituye un flagelo de la familia nicaragüense, donde al adicionar el tema género nos estamos refiriendo al desamparo de la mujer, con la posición de subordinación que como género tenemos en nuestras sociedades.

Preguntó: ¿qué entendemos por violencia de género? Podemos decir que es todo acto de violencia basado en el género o “violencia contra las mujeres”, la cual produce daños físicos, sexuales, sociales, psicológicos y emocionales, ya sean en la vida pública o privada.

Por ende, el hecho se manifiesta en la familia y particularmente en las parejas, donde existe violencia contra la mujer, pues la mujer está sostenida al ámbito familiar por dos piedras angulares. En primera instancia está el lugar social de ellas como propiedad o subordinación a los hombres y en segundo, la noción socialmente de que el hogar es un lugar privado en cuyos procesos no deben intervenir los extraños.

Pero ¿qué características suelen acompañar a la violencia en las relaciones de pareja? La gran mayoría de los autores de la violencia son hombres. Las mujeres corren el mayor riesgo de sufrir violencia con hombres que ya conocen. La violencia física casi siempre va acompañada de maltrato psicológico y, en muchos casos, de abuso sexual; La violencia contra las mujeres traspasa los límites de la clase socioeconómica, la religión y el origen étnico. ¿Fundamentado en? Vivir en una sociedad en gran medida patriarcal donde se le asigna diversos roles a la mujer y al hombre, sumándole a lo anterior nuestra historia machista, la cual no es ajena a esta problemática.

Otro elemento al cual hay que hacer mención, es el poder por parte de los hombres, justificado con el hecho de que son ellos los dueños de la casa, el que trae el dinero, quien tiene la potestad sobre los menores, etc. Es el círculo de los más fuertes sobre los más débiles. En ese sentido, los niños son siempre los más desprotegidos y con menor poder.

Actualmente en nuestra sociedad el desarrollo de la mujer ha tenido relevancia en el ámbito político, empresarial y profesional, sin embargo, deja que desear el equilibrio o relación hombre-mujer y peor aún dentro del hogar.

Para evitar la violencia es importante la educación, pero no sólo en el ámbito académico, sino también familiar. Otros tópicos de suma importancia son la prevención y la información. La violencia familiar no es un problema de puertas adentro, no es privado, no puede serlo, mucho menos en nuestra sociedad. Tiene que ser de interés social, tanto individual como grupal.

Ninguna sociedad como la nuestra tiene tantas instituciones, tantos recursos para enfrentar y ejercer una acción profiláctica en este sentido. Combatir la violencia intrafamiliar implica, en primer orden, prevenir y educar a la familia.

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