Disleydis Castañeda con dos de sus hijos en Miami, Florida, mientras su esposo está en Nicaragua, deportado. (LA PRENSA/ j. fLORES)

Deportan a nicaragüense de Estados Unidos

Su esposa queda desprotegida en Miami con tres niños y pocas posibilidades de obtener empleo Corresponsal/ Miami, Florida La vida de la familia Hernández Castañeda cambió bruscamente de la noche a la mañana. Disleydis Castañeda se quedó a cargo de sus tres pequeños, el menor con nueve meses de edad y el mayor de tres […]

  • Su esposa queda desprotegida en Miami con tres niños y pocas posibilidades de obtener empleo

Corresponsal/ Miami, Florida

La vida de la familia Hernández Castañeda cambió bruscamente de la noche a la mañana. Disleydis Castañeda se quedó a cargo de sus tres pequeños, el menor con nueve meses de edad y el mayor de tres años. Está desempleada y su esposo Carlos Hernández García, de 27 años, fue deportado a Nicaragua la tarde del miércoles último.

Hernández era el principal sostén del hogar. Una de las visitas de control rutinario de su probatoria (libertad condicional) por manejar con licencia de conducir suspendida, se convirtió en una pesadilla para él y su familia, porque Hernández fue detenido en la oficina de Control de Probatoria en la ciudad de Lehigh Acres, Florida. Él era un reincidente por conducir con licencia suspendida.

Castañeda dice que su esposo seguía conduciendo porque necesitaba trabajar, para darle de comer a sus hijos. Trabajaba en carpintería.

DE LA OFICINA LLAMARON A LA MIGRA

Para Castañeda, lo insólito es que su esposo fue detenido en las oficinas de Control de Probatoria. “No lo capturaron en la casa, no fue en la calle y estoy segura que los oficiales de la oficina Control de Probatoria llamaron a Inmigración para que lo deportaran. Mi cuñada lo acompañaba, junto con mis dos hijos pequeños; se lo llevaron esposado delante de los niños”.

Al arribar a Nicaragua, Hernández llamó a su esposa para comunicarle que había sido deportado junto a otros 49 nicaragüenses en un vuelo que partió de Texas. “Lo deportaron esposado de pies y manos… Sólo diez minutos antes de salir del avión en el aeropuerto (de Managua) lo soltaron. Lo deportaron como si fuese un peligroso criminal”, relató Castañeda.

Hernández arribó a Estados Unidos hace 12 años por la frontera con México. Fue capturado por Inmigración, luego recibió una orden de deportación en ausencia al no presentarse ante el juez de Inmigración.

“Inmigración dice que le enviaron la cita para presentarse ante el juez, pero esa citatoria nunca se recibió”, dijo Martha García, madre de Hernández.

LOS HIJOS SUFREN

Castañeda se enfrenta a una de las etapas más duras de su vida, debe encargarse de la economía del hogar y no tiene un empleo, su esposo se encargaba de la manutención de la familia mientras ella cuidaba a los tres niños. “Estoy buscando trabajo, la situación está difícil y necesito trabajar en lo que encuentre”, dijo a LA PRENSA.

Ella asegura que lo más difícil es ver el sufrimiento de sus hijos, principalmente del niño mayor que constantemente pregunta por su padre.

“Será una Navidad triste y difícil para nosotros, no sé cuánto tiempo vamos a pasar separados, espero que no sea por mucho tiempo”, dijo Castañeda.

Ella iniciará los trámites de Inmigración para reclamar el retorno de su esposo, con la esperanza de que vuelva legalmente a Estados Unidos.

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