- La construcción de viviendas en Nicaragua cayó durante el 2008 en 50 por ciento y para el 2009 el panorama luce peor. En el último trimestre las ventas han sido cero. Representantes de empresas urbanizadoras consideran que si no toman medidas urgentes ese sector económico podría ir a la quiebra el próximo año
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Este año la banca privada local aumentó las tasas de interés al crédito para viviendas, del 8.5 al 14 por ciento. Las primas para las casas se elevaron hasta el 30 por ciento, los gastos de cierre se duplicaron de 1.5 a 3 por ciento y a esto se sumó que la banca afinó más la selección de los sujetos de crédito.
Según Alfonso Silva, presidente de la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), esos cambios en las condiciones del crédito bancario han contribuido para que este sector de la construcción esté hoy en un estado de “pre colapso”.
“Nosotros, en el sector de la vivienda, veníamos mostrando una caída en el 2007 y tuvimos alguna recuperación a partir del segundo semestre del 2008, pero fue una recuperación que no fue para equiparar el comportamiento del 2007”, explicó Silva.
“Lo que recuperamos fue muy poco en relación con lo que habíamos perdido. Este año comenzamos con problemas externos a la industria (…) Eso se complica totalmente cuando entra la crisis financiera internacional, porque algunos de los bancos locales pierden disponibilidad de recursos de líneas a largo plazo”, agregó.
VEINTE PROYECTOS MENOS
Cadur cuantifica que el año 2007 lo cerró con 59 proyectos en ejecución y este año lo están terminando con 39. Esto indica que algunos de ellos los lograron vender y otros se quedaron sin “impulso”, como explica Silva, pero además esa cifra revela que este año no se construyeron nuevos proyectos de viviendas por el sector privado.
El presidente de Cadur comentó que en estos días están en un proceso de cuantificación de las pérdidas del sector en este año, para presentarlas a representantes del Gobierno y la banca privada y en conjunto formular planes con soluciones inmediatas.
“Nosotros tenemos un reporte de buena parte de nuestros asociados, que en el último trimestre las ventas han sido cero y colocaciones al mínimo. Las ventas están prácticamente en cero y con las restricciones bancarias eso está terminando de poner una situación bien crítica al sector”, expresó Silva, preocupado.
El presidente de Cadur considera que un eventual colapso en la construcción de viviendas representaría un golpe muy fuerte a la economía nacional, por los negocios que se generan paralelo a esta actividad, como la contratación de mano de obra, los impuestos que se pagan a las municipalidades y las compras a pequeñas empresas como ferreterías, bloqueras y ventas de materiales de construcción, entre otros negocios.
“Lo que nosotros queremos evitar es que esto llegue a un colapso (…) Lo malo es que no estamos hablando de un problema de crisis del sector, estamos hablando de la posibilidad de quiebra de un sector”, sostuvo Silva.
CAE APORTE DE 50% A 5%
Roberto Lacayo, presidente de la Cámara de la Construcción, coincide con Silva en que es urgente para el sector construcción realizar, cuanto antes, una reunión con representantes del Gobierno y la banca privada antes que concluya el año 2008 y buscar las formas de paliar la crisis del sector.
Lacayo afirma que el sector más afectado, en cuanto a construcción de viviendas, es el de casas con precios entre 20 mil y 100 mil dólares, las llamadas viviendas de mercado.
“Ese sector desgraciadamente ha caído desde mediados del 2006, siguió cayendo en 2007 y en 2008 también, pero en los últimos tres meses ya casi se redujo a la mínima expresión, por no decir a cero”, indicó.
Informó que cuando la construcción de viviendas está “en su apogeo” fácilmente puede representar el 50 por ciento de la construcción nacional, pero actualmente representa a penas el 5 por ciento.
Otro sector que fue afectado este año, según Lacayo, es el de la construcción turística.
Ese descenso “es malo porque definitivamente es un reflejo de que la actividad económica del país se está contrayendo, vamos a tener un crecimiento económico menor, que ya es un hecho que se va a dar y todo eso nos va a traer más dificultades económicas”, aseguró Lacayo.
“Si no tenés compradores, para qué tener producto; mejor cerrá la tienda. Entonces, así nos está pasando a nosotros y es una lástima porque éste es un sector bien dinámico de la economía, porque mueve mucha actividad, no sólo el empleo que da, sino lo que gira alrededor de la construcción que es el transporte, la construcción de materiales”, añadió.
Lacayo lamentó la caída del sector construcción porque ha afectado gravemente a la clase obrera del país que trabaja en esa actividad; y otro problema es que hay una recesión internacional que afecta a otros países, como Costa Rica, a donde los nicaragüenses desempleados suelen ir a buscar trabajo.
NECESITAN MÍNIMO US$ 50 MILLONES
“Esperamos esta semana podernos reunir con una parte del equipo económico, para poder decirles qué cosas creemos que están en manos del Gobierno, que se pueden resolver de forma inmediata, mejorar o contribuir para que el sector (de urbanización) pueda entrar a un proceso de franca recuperación”, dijo Silva.
Agregó que están gestionando una reunión con representantes de la Superintendencia de Bancos, con el Banco Central de Nicaragua, con el Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), la Asociación de Bancos Privados (Asobanp) y los asesores de la Presidencia; y planean reunirse después con los grandes proveedores de los materiales de construcción.
En el caso de la banca privada —comentó Silva— para el próximo año se requiere que mantenga un ritmo de colocación de al menos 50 millones de dólares para la vivienda de mercado, y una cantidad similar para viviendas sociales que serían creadas a raíz de la Ley Especial de Fomento a la Construcción de Viviendas y de Acceso a la Vivienda de Interés Social.
“Nosotros creemos que la banca puede ser cautelosa y debe ser cautelosa, pero no tiene por qué trasladarnos crisis que no existen en Nicaragua”, dijo Silva refiriéndose a la recesión económica internacional.
PREVÉN MÁS DESEMPLEO
La crisis de la construcción que también afecta al país vecino, Costa Rica, donde más del 60 por ciento de los obreros son nicaragüenses, provocará que parte de esos emigrantes regresen a Nicaragua con la esperanza de hallar aquí una oportunidad laboral, pero será difícil que en el 2009 la encuentren en proyectos de urbanización.
Silva y Lacayo advierten que el desempleo en el ámbito de la construcción aumentará en Nicaragua el próximo año, si persiste la tendencia actual.
“Si se viniera parte de esa mano de obra (de Costa Rica) va a ser bueno para la industria, porque va a regresar una mano de obra calificada que se nos había ido. Para nosotros es bueno en ese sentido, (sin embargo) no vamos a tener capacidad de captarla toda; va a ser malo para la mano de obra actual, porque va entrar a competir con gente con mayor calificación y experiencia”, comentó Silva.
“Posiblemente muchos de los obreros (migrantes) vendrían, sin embargo aquí, al regresar, tendrían problemas. Hay que buscar algunas medidas para ver cómo se puede reactivar el sector vivienda”, expresó Lacayo.
LEY DE VIVIENDA PARA LARGO
La posibilidad de una recuperación del sector privado urbanizador, a través de la Ley Especial de Fomento a la Construcción de Viviendas y de Acceso a la Vivienda de Interés Social, según Roberto Lacayo, podría ser una salida positiva para la economía nacional porque en “alguna medida” vendría a ofrecer empleo, sobre todo en un año en que algunas empresas exportadoras reducirán sus operaciones como consecuencia de la caída de la demanda de bienes de consumo en Estados Unidos.
Las zonas francas de Nicaragua han cerrado en el último año cerca de 15 mil plazas de trabajo y en el 2009 podrían despedir más gente.
“De manera que la vivienda, si se dan algunos mecanismos y si se ponen en actividad algunos recursos, puede absorber parte de esa mano de obra que va a quedar desempleada en Costa Rica”, sugirió Lacayo.
La Ley de Vivienda se encuentra pre dictaminada. Falta entrar al proceso de recolección de firmas para que sea discutida y aprobada, lo que se suponía harían los diputados antes de irse de vacaciones este año. Sin embargo, la crisis postelectoral no permitió que los diputados sesionaran y esa ley, igual que otras, tendrán que esperar hasta el próximo año, sin saber qué mes porque el período de sesiones del Poder Legislativo comenzaría en enero en medio de conflictos políticos.
El diputado Eliseo Núñez Hernández, presidente de la comisión de Infraestructura y Servicios Básicos de la Asamblea Nacional, aseguró que la Ley de Vivienda está entre las prioridades del parlamento y en cuanto éste sesione se reanudará su proceso.
“Yo pedí que si hacían sesión la metieran entre asuntos de agenda, porque eso ya está hecho, el dictamen, pero el problema es que está parada la Asamblea y si están en crisis los constructores está en crisis Nicaragua porque es el principal motor de una economía”, dijo Núñez.
“Apenas se abra la Asamblea, se reanude, nosotros creemos que la ley… Ya se está dejando pre dictaminada, sólo para recoger las firmas, porque ya fue discutida hasta la saciedad, pero no se han recogido las firmas del dictamen porque no ha habido sesión… El compromiso era verla ahorita, al final de año”, explicó el diputado.