El champagne o vino espumoso se suele servir en copas largas y altas. Se ofrece como un aperitivo, como brindis o para acompañar los postres.
Los vinos espumosos le dan un toque mágico a cualquier ocasión especial, sobre todo para fiestas de fin de año, comenta Vado.
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En esta celebración de Navidad y fin de año en su mesa no puede faltar una botella de vino para acompañar la cena o para brindar. El vino es una bebida que cada vez tiene más auge en el país y tiene la característica de enriquecer el sabor de los alimentos. Además crea una atmósfera especial y distinguida a nuestros invitados, señala el licenciado Frank Vado, director de Escuela Select del Hotel Holiday Inn.
En esas noches especiales e inolvidables elija el vino adecuado, para ello, Vado, especialista en el tema, comparte recomendaciones para cumplir el ritual de cómo seleccionar y servir el vino en las fiestas navideñas.
Vino blanco
De acuerdo con el director de la Escuela Select del Hotel Holiday Inn, el vino blanco como por ejemplo un chardoney o semillion son ideales para acompañar las carnes blancas: mariscos, pescados, pollo, pastas y ensaladas, quesos.
El pollo tradicional navideño o las tradicionales lasañas y canelones pueden acompañarse de un vino blanco, tomando en cuenta el tipo de salsa que lleven estos platillos, pues se podría recomendar un vino tinto si la salsa tiene un sabor fuerte y pesado.
Vino tinto
Las carnes de sabor fuerte, como la carne roja de cerdo o res, se acompañan muy bien con vinos tintos, como un pinot noir o borgoña.
Los asados, chorizos y pato combinan con vinos tintos como cabernet sauvignon. Estos vinos suelen servirse a temperatura de 18 grados, pero en nuestro país por tener un clima tan caliente, de 32 grados, se debe poner a enfriar un poco antes de servir, señala el especialista.
Según Vado, en la actualidad las normas tradicionales ya han variado y se toma el vino más en dependencia de los gustos que de las reglas.
Las copas
También debe tomar en cuenta en qué servir y cómo beber el vino. En el caso de las copas de vino blanco debemos tomarla por el pie de la copa, que es largo y delgado, esto para evitar calentar el vino, ya que esta copa es menos ancha que la de tinto.
En el caso de la copa de vino tinto, son copas anchas que permiten que el vino respire; estas copas deben de tomarse por la parte ancha y no por el pie de la copa, para que el calor de la mano ayude a liberar el sabor del vino.