la cara de sorpresa del Presidente de EE.UU., George W. Bush, ante uno de los zapatos que le lanzó el periodista iraquí. ( LAPRENSA/ap/aptn)

Zapatazos y ofensas contra Bush en Bagdad

[doap_box title=»Ratifican acuerdo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el Primer Ministro iraquí, Nuri al Maliki, ratificaron el acuerdo de seguridad entre ambos países, que estipula la retirada del Ejército norteamericano antes de enero de 2012. Casi 150,000 soldados estadounidenses siguen en Irak combatiendo una guerra que es enormemente impopular […]

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El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el Primer Ministro iraquí, Nuri al Maliki, ratificaron el acuerdo de seguridad entre ambos países, que estipula la retirada del Ejército norteamericano antes de enero de 2012.

Casi 150,000 soldados estadounidenses siguen en Irak combatiendo una guerra que es enormemente impopular en Estados Unidos y el resto del mundo. La guerra ha costado al contribuyente norteamericano 576,000 millones de dólares desde que comenzó hace cinco años y nueve meses.

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Un periodista iraquí lanzó ayer sus zapatos contra el presidente estadounidense George W. Bush, durante una rueda de prensa celebrada en Bagdad junto al primer ministro iraquí Nuri al Maliki.

Cuando Bush se dirigía a los periodistas fue interrumpido desde la tercera fila por el corresponsal del canal de televisión Al Bagdadía, que se levantó con un zapato en la mano y se lo arrojó mientras a gritos llamaba “perro” al mandatario estadounidense, que logró esquivarlo.

Inmediatamente después, el periodista iraquí le lanzó su otro zapato y de nuevo erró su objetivo

Tras el ataque, los miembros del equipo de seguridad redujeron al atacante, lo detuvieron y lo sacaron de la sala, según testigos presentes en la rueda de prensa.

“Este tipo de hechos no me preocupan, quien los hace quiere llamar la atención”, dijo Bush tras el incidente.

En Irak, igual que en gran parte del mundo árabe, arrojar un zapato es una de las mayores ofensas que se pueden cometer contra una persona, al igual que llamarlo “perro”. En 2003 los iraquíes lanzaron sus zapatos contra la estatua de Saddam Hussein.

Mientras Bush y al-Maliki estaban en el despacho privado de este último, el informador iraquí le lanzó sus zapatos gritando “es el beso del adiós, perro”.

Bush, por su parte, no perdió la compostura y, mientras los servicios de seguridad iraquíes y norteamericanos expulsaban de la sala al agitador, hizo una broma. “Si quieren hechos: es un zapato del número 10 (el 44 en la medida europea)”, dijo.

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