Las vacaciones son muy apropiadas para el ejercicio físico y el contacto con la naturaleza
Un año que concluye, tal vez una mirada atrás para reflexionar qué nos salió bien y qué mal. Posiblemente, cuando en la familia, de una manera u otra unos comprometidos con el estudio y otros con el trabajo, llega el momento de verse todos en casa y la misma se hace “chiquita”, sin embargo es el momento de planificar algunas cosas, como parte de las ¿vacaciones?
¿Organizar los “calaches”?, ¿botar lo que no tiene uso, o no nos queda?, ¿cambiar los muebles de un lugar a otro, para variar el “look”? y ¿olvidarnos de los compromisos con la escuela, institución o universidad por un rato?
De pronto, para aquéllos que son estudiantes, las vacaciones suelen ser consideradas como una especie de señal, donde todo se “congela”, entiéndase responsabilidad o compromiso con el hogar, no así en el caso de los adultos, a los que se les achaca que el “peso de la casa” cae sobre la responsabilidad de mamá y papá exclusivamente, que por supuesto no es cierto.
Los jóvenes tienden a considerar este período de “relax” como una época de descontrol, en la que tienen el derecho a dormir hasta muy tarde, mirar televisión por largas horas o pasarse todo el día frente a la computadora y además salir hasta horas avanzadas de la noche, como una especie de venganza, dada las limitaciones donde debía acostarse temprano porque al otro día había clases.
Lo anterior conlleva a la necesidad de planificar u organizar actividades para las vacaciones. Todos los miembros de la familia deben moverse, salir y no permanecer pasivos en la casa, por ejemplo: caminar en familia por las tardes, ir al mar aunque sea un día será imprescindible. Otro elemento importante a tener en cuenta, serán las relaciones sociales, con amigos y amigas que no estudian en el propio centro de estudio y/o algunos miembros de la familia con los que normalmente no compartimos, como los abuelos, tíos y primos.
¿Y en el ámbito intelectual? Lectura de libros, algunas películas en el cine o DVD, programas de televisión que nos hagan sonreír, en fin disfrutar de un merecido descanso.