El precio del barril de crudo de Texas bajó ayer un 3.54 por ciento y terminó la semana a 46.28 dólares, en un ambiente de inquietud por el futuro de la industria del motor en EE.UU. y a la espera de comprobar si la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) reduce su oferta.
Al concluir la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en enero restaban 1.7 dólares, pero concluían la semana un 13.4 por ciento más caros que en la anterior.
El barril de ese tipo de petróleo se encareció en tres de las cuatro sesiones anteriores y se pagó el jueves un 10.2 por ciento más caro que el día anterior.
El precio del crudo moderó ayer su descenso pasada la media sesión y en paralelo a la recuperación que registraba también el mercado bursátil, después de que los inversores mostraran mayor confianza en que el Gobierno de EE.UU. no permitirá el hundimiento de los mayores fabricantes de automóviles en este país.
Algo similar ocurrió con los valores de los combustibles, que neutralizaron las pérdidas que registraron en las primeras horas de actividad en el Nymex.
Los contratos de gasolina para entrega en enero cerraron a 1.07 dólares el galón, un precio similar al del día anterior, y tampoco registró una variación significativa el precio de los contratos de gasóleo para ese mes, que finalizaron a 1.49 dólares por galón.
El gas natural para entrega en enero rebajó en 11 centavos su precio anterior y cerró a 5.48 dólares por mil pies cúbicos.
DÓLAR SE DEBILITA
La recuperación del precio del crudo coincidió con un moderado debilitamiento del dólar ante el euro y otras divisas, lo que suele estimular las compras de materias primas que, como en el caso del petróleo, se negocian en dólares en los mercados internacionales.
Por un euro se pagaban ayer 1.33 dólares, comparado con los 1.33 dólares del día anterior.
Los operadores quedaron pendientes de la reunión que celebrará el miércoles la OPEP y esperan que se apruebe un recorte significativo de las cuotas de producción, para frenar el descenso de los precios del crudo.
La OPEP decidió en octubre rebajar en 1.5 millones de barriles diarios su producción, pero no evitó con ello que el crudo siguiera negociándose a la baja en los mercados internacionales.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) revisó a la baja esta semana sus cálculos sobre la demanda de crudo y prevé que mermará en el conjunto de este año por primera vez en 25 años.
La entidad considera que la demanda mundial de crudo en 2008 se situará en una media de 85.8 millones de barriles diarios, una cifra que es inferior en 350,000 barriles a sus pronósticos de un mes atrás y para 2009 considera que subirá a 86.3 millones.