- Declaración fue aplazada
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GUANTÁNAMO/ AP
Tres de los presuntos terroristas conspiradores de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos aplazaron su declaración de culpabilidad ayer lunes “hasta que las comisiones militares concluyan audiencias sobre la competencia mental de sus dos coacusados”.
El juez militar que preside el caso impidió que dos de los hombres presentasen sus declaraciones de culpabilidad porque sus abogados nombrados por el Pentágono expresaron preocupación por su estado mental. Sin embargo, se espera que no se retracten de su decisión de declararse culpables.
Jalid Sheikh Mohammed, el confeso autor intelectual de los ataques terroristas, dijo que está listo para confesar, pero que iba a esperar a que los cinco puedan presentarse al unísono. Mohammed dijo: “Queremos presentar nuestras declaraciones al mismo tiempo”.
El juez militar en el juicio de los hombres por delitos de guerra en la Base Naval de Guantánamo leyó en alto una carta en la cual los cinco coacusados dijeron solicitar “una audiencia inmediata para anunciar nuestras confesiones”.
Con una barba gris que le llegaba hasta el pecho, Jalid Sheik Mohammed le dijo al juez ayer lunes que no confía en él, ni en sus abogados designados por el Pentágono ni en el presidente George W. Bush.
Mohammed dijo en inglés: “Yo no confío en usted”.
El juez, el coronel del Ejército Stephen Henley, le preguntó entonces a cada acusado si estaban listos para hacer una declaración de inocencia o culpabilidad. Los fiscales militares están pidiendo la pena de muerte para los cinco. El anuncio fue hecho en momentos en que se acercan a su fin los primeros juicios de guerra de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial.
Nueve familiares de víctimas de los ataques lanzados por al-Qaeda acudieron a la audiencia preliminar de Khalid Sheikh Mohammed en esta base de la Armada en el sureste de Cuba. Los cinco fueron escogidos por un sorteo militar y trajeron a cuatro familiares con ellos.
El presidente electo Barack Obama se opone a las comisiones militares —como son llamados los juicios en Guantánamo— y ha prometido cerrar el centro de detenciones que mantiene a unos 250 prisioneros en cuanto asuma la Presidencia el 20 de enero.
Mohammed y los otros acusados comparecen ante el juez Henley, quien fue asignado al caso luego que el juez previo renunciase en noviembre por causas no reveladas.
Los acusados, en vista de que se están representado a sí mismos, van a interrogar a Henley sobre si existen conflictos que le impidan supervisar imparcialmente el caso, que incluye la pena de muerte.
No se ha fijado una fecha para el juicio, pero es seguro que no comenzará antes de que Obama tome posesión de su cargo. Aún así, las Fuerzas Armadas estadounidenses están prosiguiendo con el caso hasta que se les ordene que lo suspendan.
“Nosotros obedecemos al presidente en funciones y lo seguiremos haciendo cuando el presidente electo Barack Obama asuma el puesto”, dijo el comandante de la Armada Jeffrey Gordon, portavoz del Pentágono.
Jennifer Daskal, de la organización Human Rights Watch, que estará como observadora en las audiencias de esta semana, llamó a Obama a enjuiciar a los acusados de terrorismo en las cortes federales, “donde la atención se centrará en los presuntos crímenes de los acusados, en lugar de la injusticia de las comisiones”.