- En las semifinales del futbol local
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Los Caciques del Diriangén dieron un paso significativo en sus intenciones de disputar ante cualquier equipo el banderín del certamen, y además ratificaron su condición de favorito.
Aunque estuvo salpicado de muchas angustias, los diriambinos lograron al final imponerse 2-0 sobre el Deportivo Ocotal, ayer en Diriamba en el juego de ida de la semifinal del Torneo de Apertura del Futbol de Primera División.
Fue necesario de que la tropa norteña se quedara con un jugador menos en el terreno de juego para que los “blanquinegros” lograran reaccionar de manera vigorosa y alcanzar este importante éxito que los coloca a un paso de la final.
Incluso, Diriangén estuvo a punto de ser favorecido por el árbitro del encuentro, el esteliano Alfredo Núñez, quien cantó un penalti, que aparentemente para algunos nunca existió.
El hondureño Darwin Ramírez le cometió una falta (jalón de camiseta) a Remmy Vanegas, a lo que Núñez decretó la pena máxima. En esta acción fue expulsado Ramírez, al ganarse su segunda tarjeta amarilla en el partido.
Sin embargo, el argentino Hugo Silva, quien minutos antes había malogrado otra clarísima de gol, no pudo definir desde los 11 pasos, al hacer un disparo sin potencia y sin localización, facilitándole al cancerbero del Ocotal, Emmerson Salinas, neutralizar el tiro, para mantener el marcador sin anotaciones.
La tropa norteña se vio carente de creatividad en la media cancha ante la ausencia por lesión del “ingeniero” de esa área, el volante ofensivo Mario Morales, quien sólo pudo ver acción 10 minutos.
El primer tanto de los diriambinos se produjo al minuto 78, cuando Jorge Portocarrero definió de cabeza.
Al 89, el hondureño Herberth Cabrera recibió un balón filtrado por Hugo Silva, y de pierna derecha decretó el definitivo 2-0.