Los gobernadores y alcaldes opositores, electos en los pasados comicios regionales, denunciaron ayer que el Gobierno del presidente Hugo Chávez ha emprendido una “persecución política” y una “cacería” contra ellos para boicotear sus gestiones.
“Después del 23 (de noviembre) en aquellos estados donde no resultó electo el candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela arrancó una cacería”, afirmó el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, al denunciar que desde el Gobierno Central se están ejecutando acciones de “amedrentamiento” y “desinformación” para afectar las administraciones opositoras.
Capriles informó que en la víspera, Chávez despojó, por vía de un decreto, a la gobernación de Miranda de 18 centros de salud, acción que consideró como el “golpe más importante” contra el proceso de descentralización que se emprendió en Venezuela hace una década.
“Estamos asumiendo nuestros cargos en medio de una tormenta, y estamos persuadidos de estas adversidades, por eso necesitamos unir a todos los sectores de Venezuela y condenar la persecución política que se desarrolla desde algunas instancias del Gobierno para hostigar a gobernadores y alcaldes, como es el caso de Manuel Rosales”, señaló por su parte Antonio Ledezma.