Los fiscales federales han retirado cuatro cargos que se le imputaban a Barry Bonds por mentirle a un jurado investigador, con lo que el ex toletero enfrentará un juicio el año próximo por 10 acusaciones, de hacer declaraciones falsas y de obstrucción de la justicia.
Pese al retiro de algunos cargos, Bonds podría ser condenado a la misma pena —de libertad condicional a casi dos años de prisión— si es hallado culpable. El comienzo del juicio está previsto para el 2 de marzo.
El nuevo pliego de acusaciones, tercero que se pretende fijar al mejor jonronero de la historia, llegó en respuesta a la decisión tomada la semana anterior por la jueza federal de Distrito, Susan Illston, quien ordenó que los fiscales volvieran a redactar los cargos por defectos técnicos.
En noviembre del 2007, Bonds fue acusado originalmente de cuatro cargos de perjurio y uno de obstrucción de la justicia. Tras una moción de sus abogados para desechar el caso, Illston ordenó que los fiscales redactaran una nueva acusación porque varias presuntas mentiras fueron acumuladas en cargos individuales.
Las nuevas acusaciones se presentaron en mayo, incluyendo 14 cargos de hacer declaraciones falsas a un jurado investigador en el 2003, y un cargo de obstrucción de la justicia.
Su abogado pidió después que Illston desechara 10 de los cargos, al señalar que a Bonds se le hicieron preguntas poco claras frente al jurado investigador en el 2003.
Illston decidió el 24 de noviembre desechar tres cargos y pidió a los fiscales consolidar o redactar de nuevo otro par. Finalmente, los fiscales combinaron dos cargos similares en uno solo.