India advirtió este miércoles a Pakistán que mantiene sobre la mesa todas las opciones, tras los atentados de la semana pasada en Bombay, que dejaron 188 muertos, mientras Estados Unidos presionó a Islamabad para que coopere en la investigación.
El canciller indio Pranab Mujerjee dijo que no hay “ninguna duda” de que los autores de los ataques en Bombay “venían desde Pakistán” y fueron coordinados desde allí.
“Las acciones del gobierno (indio) dependerán de la respuesta que recibamos de las autoridades paquistaníes”, declaró Mujerjee, refiriéndose a la demanda formal de India a Pakistán para que le entregue a veinte personas presuntamente vinculadas a los ataques.
“Espero la respuesta y, tras recibirla, el Gobierno hará lo que juzgue necesario para proteger su integridad territorial, su seguridad y la de sus ciudadanos”, añadió el ministro.
Informes de inteligencia de Estados Unidos e India imputan la matanza de Bombay al Lashkar-e-Taiba, un grupo islamista con base en Pakistán. Un total de 188 personas y 300 resultaron heridas en los ataques.