- En el Sedac “le dicen a Juan para que entienda Pedro”
Los obispos católicos de América Central cuestionaron este martes las políticas económicas en la región, que no siempre garantizan “el desarrollo integral y sostenible”, a la vez que demandaron a los Estados “profundizar” la democracia y criticaron el trato “indigno” a migrantes en Estados Unidos y México.
En un comunicado del Secretariado Episcopal de América Central (Sedac) titulado La alegría de ser discípulos misioneros de Jesucristo, sin hacer alusión directa a las polémicas elecciones municipales celebradas el nueve de noviembre en Nicaragua, los obispos abogaron por “profundizar” la democracia.
“Se hace necesario profundizar los procesos democráticos, no sólo en la emisión y el recuento de los votos, que es necesario, sino también en el manejo de las campañas, en la elaboración de los programas de Gobierno y, además, en la rendición de cuentas de la gestión pública”, enfatizaron.
Insistieron en que “aspirar al poder político es legítimo, pero sólo si está acompañado de una voluntad de servicio al bien común y de una búsqueda de soluciones efectivas a los problemas que aquejan a la población, especialmente a los más pobres y marginados”.
Asimismo, los obispos censuraron también las deportaciones masivas de centroamericanos en Estados Unidos y México.
“Acompañamos el sufrimiento de tantos hermanos y hermanas que han sido deportados desde Estados Unidos y México, tratados de modo indigno”, subrayaron.
El Sedac celebró la última semana su asamblea ordinaria anual en San Salvador. Durante el encuentro fueron electos como presidente y secretario del Sedac, el Arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes y el Obispo de Matagalpa, Jorge Solórzano, respectivamente.