- Economistas confirman que lainiciativa de Chávez está lejos de ser una realidad
[/doap_box]
La creación de una zona monetaria común y una moneda virtual entre los países miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), incluida Nicaragua, es un proyecto que tomaría tiempo de llegarse a ejecutar y que, en principio, necesita ganarse la confianza de los exportadores del sector privado, que son los que manejan el comercio internacional.
La propuesta lanzada por el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la III Cumbre del Alba, en Caracas, el miércoles último, no contempla por ahora algún plan de trabajo para concretarla.
“Vamos a crear una zona monetaria en el Alba. No vamos a esperar de brazos cruzados que los fulanos Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial vengan a solucionarnos los problemas”, dijo Chávez.
Este mecanismo establecería una moneda contable usada para intercambios internos, una cámara de compensación de pagos entre las monedas actuales de la región y un fondo de estabilización y de reservas que, en teoría, sería alimentada por los aportes financieros de los países del Alba, incluida Nicaragua, según la Declaración de la Cumbre.
Para el economista nicaragüense Alejandro Arauz, “necesariamente el supuesto Sucre va a tener una relación de paridad con una moneda externa, sea el dólar, el euro o el yen japonés, porque el Sucre por sí mismo no tendría valor. Lo único que tendría es una función contable, pero no un criterio de acumulación de valor”.
El mecanismo de compensación sería para saldar las diferencias, es decir el déficit comercial, que surgiría entre los países del Alba. “Honduras me vende 200 y yo le vendo 150. Él tiene un saldo a su favor de 50 y al final del año se hacen las cuentas y se pagan las diferencias”, ejemplificó el presidente Rafael Correa.
“Independientemente de que el proyecto no sea descabellado, la pregunta es que si el sector privado exportador va a tener confianza en el sistema, si va a tener confianza en esa cámara de compensación y qué tan transparente sería”, sostuvo el economista Arauz.
Domingo Maza Zavala, economista y ex director del Banco Central de Venezuela, aseguró al diario El Nacional, de Caracas, que la materialización de una moneda común es una situación que debe estudiarse con detenimiento, pues la sustitución del dólar o el euro por una moneda regional implicaría inconvenientes operativos y técnicos.
“Es una idea prematura, pues primero hay que estrechar los vínculos económicos, el comercio, las inversiones y los intereses comunes, para luego llegar a la integración monetaria, que sería la zona monetaria común”, explicó.