- Principalmente en los sectores agrícola, turismo y construcción
Si usted pensaba buscar oportunidades de empleo en Costa Rica, lo mejor es que la piense bien. Podría no encontrar “terreno fértil” para sus aspiraciones.
El embajador de Costa Rica en Managua, Antonio Tacsan Tam, confirmó a LA PRENSA que la demanda de mano de obra nicaragüense caerá en su país, debido a los problemas que enfrenta atizados en parte por la crisis financiera y económica internacional.
Esta semana los productores costarricenses de melones anunciaron que reducirán en un 25 por ciento las áreas de siembra del rubro, es decir pasarán de unas cuatro mil a tres mil hectáreas. Estados Unidos es uno de los principales mercados para esa fruta.
“Esta decisión causará que dejen de contratar temporalmente a alrededor de 1,000 personas, entre guanacastecos, nicaragüenses con residencia y nicaragüenses que vienen con permiso de trabajo”, confirmó el diario La Nación, de San José.
Costa Rica también ha experimentado una reducción de los proyectos de construcción, principalmente hoteleros, otro de los sectores donde los nicaragüenses buscan oportunidades de empleo.
“Los efectos de esta crisis internacional están llegando a nuestros países y, naturalmente, están afectando a Costa Rica. Ciertamente hay un decrecimiento de la producción, el mercado laboral ha decrecido también, especialmente en el campo agropecuario y la construcción”, confirmó el embajador Tacsan.
Por ello, advirtió que “la demanda de mano de obra decrecerá y no habrá tanto campo (oportunidades) como había en el pasado para los obreros nicaragüenses que emigran a Costa Rica en busca de trabajo”.
100 MIL AL AÑO
Tacsan indicó que no podía precisar cuántos empleados extranjeros dejaría de necesitar la economía de Costa Rica, en sectores como el agropecuario y la construcción, dos de los más afectados hasta ahora.
“El número de inmigrantes (nicaragüenses) que van allá en busca de trabajo sobrepasa los 100 mil por año, eso lo sabemos”, sostuvo al ser consultado por LA PRENSA.
Aclaró que el bajón en el número de trabajadores que dejaría de demandar la economía costarricense dependerá de cómo responda la misma al “impacto de la crisis internacional” y qué tan profundos sean sus efectos.
“Se trata un poco de jugar a la bola de cristal (para saber la magnitud de la crisis), yo no la tengo”, refirió como para demostrar la incertidumbre que reina en los mercados mundiales.
Una reducción de la demanda de mano de obra nicaragüense de parte de Costa Rica significaría un menor envío de remesas hacia Nicaragua.