- Dueño de DMG amasó una gran fortuna y hace cinco años apenas ganaba 134 dólares mensuales
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Cientos de damnificados por el cierre de la comercializadora colombiana DMG protagonizaron ayer disturbios en varias ciudades del sur de Colombia, con marchas y cortes de ruta para reclamar sus dineros y rechazar la intervención de la firma.
En el departamento de Putumayo, cientos de clientes de DMG bloquearon la carretera que comunica a la capital, Mocoa, con el centro del país, mostrando las imágenes de los telenoticieros.
DMG Grupo Holding S.A. fue intervenida el lunes por el Gobierno colombiano en el marco del escándalo desatado por la quiebra de varias “pirámides” financieras en distintas ciudades el país, donde esas captadoras ilegales de dinero ofrecían rendimientos de hasta 300 por ciento a cambio de la multiplicación de clientes.
Varios de los que bloquean la carretera hacia Mocoa se manifestaron dispuestos a continuar con la medida hasta que las autoridades les solucionen su situación, según declararon a los informativos. Uno de ellos pidió al Gobierno que “por favor entienda que los dineros que tiene DMG no son ilegales, son del pueblo y necesitamos que nos los devuelvan”.
En simultáneo con el corte de ruta, una protesta en las calles de Mocoa se unía a un paro cívico por la misma causa, en tanto cientos de damnificados marcharon en Puerto Asís, Orito y La Hormiga, también poblaciones de Putumayo, departamento en donde nació la intervenida DMG, limítrofe con Ecuador y Perú.
Otra fuerte manifestación se registró en Pasto, capital del departamento de Cauca, donde los ahorristas se enfrentaron a la policía antimotines, que debió emplear gases lacrimógenos para disolver la multitud que reclama igualmente soluciones.
Entretanto, en Bogotá continuaban acudiendo ayer viernes al estadio de futbol El Campín cientos de clientes de DMG para iniciar el trámite requerido por el Gobierno para recuperar al menos parte de su dinero.
La Fiscalía colombiana asegura que DMG sustentaba su actividad con el lavado de dineros del narcotráfico.
El propietario de la empresa, David Murcia Guzmán, de 28 años, fue capturado el miércoles en Panamá y deportado el jueves a Colombia, donde es acusado de enriquecimiento ilícito, lavado de activos, captación ilegal de dineros y asociación para delinquir.