- Más de 5,000
El coordinador de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Rutshuru, en la provincia congolesa de Kivu Norte, Romain Gitenet, destacó, en rueda de prensa, el alto índice de violaciones: “Desde enero hemos registrado 5,700 mujeres violadas” en esa provincia.
El representante de la organización no gubernamental añadió que la cifra no es real, ya que muchas mujeres no lo confiesan por temor a ser estigmatizadas por su entorno.
La violencia en el este de la República Democrática del Congo (RDC) mantiene a la población en condiciones críticas, que empeoran por la incidencia del cólera y la malnutrición, según el coordinador en la zona de Médicos Sin Fronteras.
Romain Gitenet, en una reunión con los medios de comunicación, añadió: “La población está desprotegida”.
“La gente es asesinada también en los lugares donde están las fuerzas de paz de la ONU, la situación es muy grave”.
A pesar de los esfuerzos de la ONU, que ha desplazado a la zona 17,000 soldados, el mayor contingente de fuerzas de paz, y del alto el fuego declarado por los rebeldes tutsis, “el conflicto no ha acabado, ya que, además de las víctimas directas por los enfrentamientos, están los daños colaterales que surgen por la falta de medios y la expansión de las enfermedades”, apuntó Gitenet.
Entre las enfermedades destacó el cólera, endémico en la zona, que, “debido a las condiciones sanitarias, puede causar la muerte al 50 por ciento de las personas que lo contraigan”, apostilló.
El representante de MSF hizo hincapié en que “no se trata de un conflicto nuevo, sino que existe desde 1993”, y dijo que la situación empeora “por la utilización de armas más modernas, que causan heridas más difíciles de tratar”.
Gitenet consideró “difícil la posibilidad de determinar cuántos miles de personas están desplazadas. Aunque la ONU hable de 800,000, dar un número que se aproxime a la realidad es imposible”.
MSF, que permanece en la zona, hizo un llamamiento a que se mantenga la atención “en un conflicto permanente, una guerra que se lleva librando más de una década”.
MÁS SOLDADOS DE LA ONU
Los combates entre los rebeldes de Laurent Nkunda y milicianos progubernamentales Mai Mai continuaron ayer en el este del Congo, al tiempo que la ONU decidió enviar otros 3,000 cascos azules para reforzar su misión.
Los enfrentamientos comenzaron a primera hora de la mañana en las localidades de Katoro y Nyongera, unos 5 kilómetros al norte de Kiwanja (a 75 kilómetros al norte de Goma, la capital de la provincia Kivu del Norte), explicaron a la AFP fuentes concordantes.
En estos combates estaban implicados milicianos progubernamentales Mai Mai y la rebelión del Congreso Nacional por la Defensa del Pueblo congoleño (CNDP).
Los ataques con artillería pesada cesaron a mediodía, según constató una periodista, sin embargo, miles de civiles huyen del teatro de guerra.