- Pretenden reformar el sistema financiero internacional
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Los dirigentes de los 20 grandes países desarrollados y emergentes (G-20) se comprometieron a relanzar la economía mundial, amenazada por la recesión en los países ricos y por un enlentecimiento en los demás, anunciando asimismo una reforma del sistema financiero.
“Estamos resueltos a aumentar nuestra cooperación y trabajar juntos para restaurar el crecimiento global y lograr reformas necesarias en los sistemas financieros mundiales”, indicó el comunicado final de los dirigentes del G-20 reunidos el sábado en Washington.
El G-20, cuyos miembros dan cuenta del 85 por ciento del Producto Interior Bruto del planeta, enumeró así una serie de “acciones inmediatas” para impedir que la economía mundial se sumerja en una recesión prolongada, sugiriendo el uso de “medidas presupuestarias para estimular la demanda interna con resultados rápidos” o bajas de tasas de interés en algunos países.
El comunicado comprometió a los líderes a aplicar medidas fiscales y planteó seis áreas para actuar antes del 31 de marzo de 2009.
Esas áreas son: la reforma de los aspectos de la regulación que exacerban la crisis, las normas de contabilidad, la transparencia de los mercados derivados, las prácticas de remuneración y la evaluación de las necesidades de capital de las instituciones financieras internacionales.
Los ministros de Finanzas deberán igualmente establecer una lista de las entidades financieras cuya quiebra afectaría al conjunto del sistema.
Los líderes defendieron asimismo el principio de una regulación de los mercados financieros sobre una base nacional, descartando la idea de un “supergendarme” de las finanzas mundiales.
El G-20 indicó que luchará por una nueva regulación “eficiente” que “aliente un mayor comercio de productos y servicios financieros”.
Economía coordinada
El presidente francés Nicolas Sarkozy, también presidente en ejercicio de la Unión Europea, celebró que el G-20 esté de acuerdo sobre la “necesidad de un relanzamiento coordinado, concertado”, en tanto el primer ministro británico, Gordon Brown, anticipó “anuncios significativos en cierto número de países en las próximas semanas”.
En línea con las advertencias estadounidenses contra un regreso al proteccionismo, los líderes acordaron reavivar las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) antes de fin de año.
Por otra parte, acordaron que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional deberían “modernizar sus estructuras” e incrementar la representación de los países en desarrollo.
Brasil consideró que la reunión se convirtió en un “foro de jefes de Estado”, tras proponer su institucionalización, al tiempo que México calificó el encuentro como “un muy buen punto de partida”.
La cumbre del G-20 agrupa al G-8 (Alemania, Francia, Estados Unidos, Japón, Canadá, Italia, Gran Bretaña y Rusia), la Unión Europea y once países emergentes, entre ellos Argentina, Brasil, China y México. España y Holanda participaron, pero no forman parte del grupo.