El presidente Daniel Ortega denunció ayer ante los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) al Secretario General de ese organismo, José Miguel Insulza, por supuestamente intentar “desestabilizar” al país con su pronunciamiento sobre las anomalías ocurridas durante las elecciones municipales del pasado domingo nueve de noviembre en 146 municipios del país.
La queja fue llevada a la OEA por la misión permanente de Nicaragua en ese organismo, a través de un escrito de Ortega.
En la misiva, el mandatario acusa a Insulza y a partidos políticos opositores de estar “empeñados en deslegitimar a toda costa nuestras elecciones municipales”.
Añade que “esta campaña sistemática está siendo impulsada en el ámbito nacional e internacional por organismos políticos sometidos a dictados o intereses de gobiernos que mantienen una actitud injerencista, que buscan continuar polarizando el clima político y los resultados electorales en Nicaragua”.
El Gobierno nicaragüense también acusó a Insulza de pretender desconocer el artículo 23 de la Carta Democrática Interamericana, que establece que los Estados miembros son los responsables de organizar, llevar a cabo y garantizar procesos electorales libres y justos y que en el ejercicio de su soberanía pueden o no solicitar observación electoral internacional. “Es decir que Nicaragua no transgrede la Carta al no hacer invitaciones para la observación electoral internacional”, añade el documento.
SANTOS CONTRA INSULZA
El canciller Samuel Santos calificó ayer como un “error” e “injerencista” el pronunciamiento que hizo Insulza, sobre las irregularidades en las elecciones, y señaló que éste desconoce sobre el calendario electoral nicaragüense.
“Lo ridículo de esto es que el señor Insulza y algunos extranjeros han comenzado a decir cosas cuando el calendario electoral apenas está en su primera etapa”, indicó el canciller.
Santos descartó que los países donantes retiren su ayuda a Nicaragua por la crítica situación política que atraviesa el país.