- Para avanzar se debe educar a las nuevas generaciones con mentalidad de empresario y no de empleado
La fiesta arranca el 1 de diciembre con una exposición de nacimientos, elaborados a mano y con diferentes materiales.
El 2 de diciembre exposición de pintura infantil y homenaje al pintor Julio Vallejos (q.e.p.d.).
El 3 de diciembre desfile de modas donde se presentará una colección de ropa infantil y de adultos. También se exhibirá una colección de objetos para decorar la casa.
En el mes de enero se brindarán clases y tutorías para aprender a ser empresario.
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Rosa Delfina Titú Lacayo (Managua 1949) es una mujer con muchas cualidades, amable, de sonrisa amplia y sincera, pero sobre todo tiene un gran amor por Nicaragua, su gente, cultura y tradiciones. Por ello desde 1993 se lanzó sin temor alguno a promover las artesanías y antigüedades en Mama Delfina, que a lo largo de 15 años se ha convertido en todo un centro cultural donde se promueve lo nuestro a través de presentaciones, clases de pinturas, talleres, exhibiciones y más.
Sus estudios de Economía en la UNAN y de Administración de Empresas en el Incae han sido fundamentales para su labor. Como economista sabía que lo que tenía que hacer es darle valor agregado a las cosas bellas que hacemos en Nicaragua, por eso hemos subsistido a lo largo de estos 15 años.
Mama Defina es para Lacayo mucho más que una empresa, un medio de subsistencia, es la emoción de ser, estar y crecer en Nicaragua. Crecer en todos los sentidos: espiritual y material, ahí está el reto.
El éxito
En todos estos años me he dado cuenta que la mayoría de la gente que empieza su empresa y luego fracasa se debe a que se nos ha educado con mentalidad de empleados y no de empresarios, y para avanzar hay que educar a las nuevas generaciones con mentalidad de empresarios.
Aunque hasta ahora el éxito la rodea, Lacayo sigue soñando, ella desea tener una gran marca que se lea Hecho con primor en Nicaragua.
Las latinas tenemos muy buen gusto y esa palabra primor para mí es muy significativa, porque era la palabra con que mi padre llamaba a mi madre, expresa.
Vida familiar
Esta mujer orgullosa de haber nacido en Nicaragua también profesa gran amor por su esposo, el abogado Horacio Argüello, con el que procreó dos hijos: Julio Horacio, de 27 años y Titú Auxiliadora, de 33 años.
Soy muy apegada a mi familia. Mi esposo es el complemento perfecto para mí. A mis hijos, aunque los protejo, también les he enseñado a pescar y no darles el pescado.